ENGAÑADOS EN MADRID

Corre el año 1202 y el Rey Alfonso VIII concede los Fueros a Madrid.

Esto permitía a los que por aquella época mangoneaban en el Poder (Léase: La Iglesia y el Estado… Oh! Wait!) Disponer a su antojo de los montes y las tierras que existían desde la ciudad hasta la Sierra.

Con la celeridad acostumbrada en nuestra casta burocrática, en una disputa de tan solo 20 años se decidió que la Iglesia se quedaría con los pastos,  tierras y montes que rodeaban al Castillo de Madrid mientras que el Concejo Político se quedaría con los píes de los árboles (La Raíz y los frutos) y la caza.

La osa y el Madroñero

La Osa y el Madroñero

Para recordar al concejo que, si bien podían matar a cualquier bicho que habitara en los montes, estos montes pertenecían al Clero, se eligió como Emblema a UNA OSA pastando (Sometiéndose) en los campos.

¿Y… Por que decimos que, en realidad, se trata de una OSA, y no un OSO?

Bien, el escudo de la Ciudad de Madrid cuenta con Sietes estrellas sobre el lomo del animal… simbolizando la constelación de la OSA MENOR.

Sin en cambio, el Concejo de Madrid crea otro blasón, que representa a la osa erguida sobre sus dos patas traseras alimentándose de un árbol que se conoce como: Madroñero (Arbutus unedo), y no como Madroño, ya que este es el fruto que crece en sus ramas.

Por lo tanto, estimados amigos, el escudo de Madrid estaría representado por LA OSA Y EL MADROÑERO.

Sin en cambio, para un par de mentiras que nos colaron entre el Concejo y el Clero y que sorpresivamente no han dañado a nadie… No vamos a ponernos quisquillosos a estas alturas…

POR: Shur Jesee


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