HITMAN

Quizá es que soy demasiado vago, o que mi atención es bastante errática y el hecho de tener que mantener mi atención en el mismo asunto durante demasiado tiempo, me da una pereza de pelotas.

El caso es que agradezco enormemente a Alan Moore el hecho de haber publicado la novela gráfica: Watchmen (1986-1987, edit: Planeta).

Por un lado revolvió el tedioso mundo del cómic de superhéroes que, en mi opinión, empezaba a estancarse y  cada vez se me parecía más a “Falcon Crest” con Angela Channing ataviada con unas mallas de lycra y disparando rayos laser por los ojos.

Por otra parte colocó en sitio lo que la Novela Gráfica debe ser. Una buena historia, unos “héroes” con perfiles propios y bien estructurados y, sobre todo, una autoconclusión.

Es por esta razón básicamente, que cuando alguien me pide consejo sobre el mundillo del cómic, le dirijo siempre a este tipo de obras, para que vaya haciéndose un hombre de pelo en pecho (O Hembra de pela en pecha), antes que caer en las garras de las mega- Sagas de la Marvel, los coñazos dramáticos del cómic europeo o Mortadelo y Filemón.

Para ir limando asperezas, querido lector, deberías empezar por

HITMAN

(Garth Ennis & John McRea. Edit: DC Cómics).

Para que no líes demasiado te recomiendo que compres los tomos ya reeditados por “Universo DC”  y te evites el esfuerzo de andar paseando y buscándolo en fascículos. Porque no lo vas a encontrar.

En Hitman Tommy Monaghn es un asesino a sueldo que malvive en Gotham City. Por aquello de la “Especialización laboral” Tommy se dedica a la eliminación por encargo de meta- humanos. Es decir, mata a “Supers”. Siempre, eso si, bajo un estricto código ético que, por supuesto, el mismo se ha inventado.

¿Y por que matar “Supers”? Bueno, pues porque el propio Tommy es un metahumano, dotado con unos poderes que le van a  permitir adivinar lo que come su vecina para tirársela, vomitarle a Batman en la capa y llamar “Rácano y agarrado” a Green O´Lantern por no llevar dinero suelto en las mallas.

Una historia imaginativa que nos aleja de los cánones de “Super- Heroes”, cargada de violencia, humor negro y sátira gamberra, muy al estilo Ennis.

El universo en el que vive Tommy es tan sórdido y estrafalario como lo es su propia vida, y los comparsas presentan personalidades tan complejas y extrañas que no te van a dejar indiferente de ningún modo.

Impagable momento en el que deben asesinar a palos  a las pequeñas focas- bebé- zombi  del zoológico de Gotham.

Yo en tu lugar, no me lo perdería vaquero.

Por: SHUR JESEE

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