DE TEXTOS BREVÍSIMOS Y MODAS PASAJERAS

Decía Baltasar Gracián que «Lo bueno, si breve, dos veces bueno. Y aun lo malo, si poco, no tan malo». Lo que no se imaginaba es que, mientras en el Siglo de Oro que le tocó vivir, él era el rey de los aforismos (1), en el s. XXI le saldrían competidores debajo de las piedras. Aunque textos escritos u orales de corta extensión aparecen a lo largo de todos los tiempos (fábulas, adivinanzas, parábolas (2), epitafios, graffitis…), el fenómeno del microcuento sienta sus bases en la Edad Media en los llamados bestiarios (3) y más adelante es posible encontrarlo en las Sentencias del Conde de Lucanor (4). Pero tan sólo algunos escritores de la segunda mitad del s. XX ya considerados clásicos, en su mayoría autores en lengua castellana, se atrevieron de lleno con este género literario, aparentemente fácil de manejar (algo totalmente incierto). Destacaron en esta disciplina escritores de la talla de Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, Julio Cortázar, Ramón Gómez de la Serna (con sus greguerías (5)), Juan Ramón Jiménez o Max Aub.

Pero ya a principios del s. XXI, la proliferación de la narrativa breve fue clamorosa, atrapando tanto a eruditos como aficionados. Las causas de este fenómeno no están claras. Quizá fue por la evolución de la sociedad “avanzada”, con la falta de tiempo, las prisas, el afán por obtener todo de forma precipitada… O quizá fue la expansión de las redes sociales y las nuevas tecnologías… Incluso algunos estudiosos se plantearon la teoría del dedo pulgar: cuando todo el mundo pudo escribir desde sus smart-phones, ascendieron los índices de creación literaria, pero no más allá de las 150 palabras debido al riesgo de lesiones en el dedo gordo.

Lo que está claro es que se puso en boga el microrrelato, microcuento, minificción, microficción, cuento brevísimo, o minicuento, popularizándose así un género literario que hasta el momento sólo había encajado entre las élites intelectuales.  Los certámenes literarios se multiplicaron como los panes y los peces, en parte por la moda, en parte por la reducción de tiempos para la selección de textos por parte de los jurados. Talleres o cursos literarios se anunciaban por doquier, para adoctrinar sobre las claves del éxito de un microrrelato. Incluso las editoriales comenzaron a buscar talentos, virtualmente éxitos comerciales, en los blogs de escritores principiantes dedicados a estos menesteres. Asimismo, hordas de lectores, ávidos de cultura instantánea, reclamaban microlecturas que les evadieran de su monótona realidad, extendiéndose sin precedentes la literatura por vagones de metro, paradas de autobús y salas de espera.

Y nuestros queridos lectores se preguntarán, ¿qué es un microrrelato? ¿Cuál es su esencia? Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo. No es una anécdota, ni un aforismo, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas. Es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. No hay lugar para largas descripciones o extensas divagaciones morales o psicológicas, debe ocurrir en un espacio de tiempo breve, tener pocos personajes principales y una localización principal.

Es muy importante lo que se cuenta y también lo que no se cuenta. Por esta razón, el título es esencial: no ha de ser superfluo, tiene que entrar a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante. Normalmente al final del texto hay un giro, un golpe de efecto, una sorpresa. Además, pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microrrelatos suelen tener un significado de orden superior. Es decir, cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande. Para ello, la última frase es fundamental.

Uno de los microrrelatos más famosos de la historia fue escrito en 1959 por el guatemalteco Augusto Monterroso (1921-2003). Cuarenta y tres letras, distribuidas en siete palabras y divididas por una coma se convirtieron, supuestamente, en el cuento más corto del mundo en lengua española. Y también en el más mediático, un verdadero best-seller: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”. ¿Cuál es el secreto para traspasar los umbrales de la gloria eterna con un microcuento? Como en todo, no hay explicación. Suponemos que es fundamental que provoque desconcierto y que plantee más preguntas que respuestas. Pero, a juicio de quien suscribe, algunos brevísimos famosos no tienen un nivel aceptable, excepto el nombre de su autor. Sin embargo, por la red es fácil encontrar perlas excelentes de autores desconocidos. Mostramos algunos ejemplos, y juzguen por sí mismos:

Hay novelas que aun sin ser largas no logran comenzar de verdad hasta la página 50 o la 60. A algunas vidas les sucede lo mismo. Por eso no me he matado antes, señor juez”. CARTA DEL ENAMORADO (Juan José Millás).

No se enamoró de ella, sino de su sombra. La iba a visitar al alba, cuando su amada era más larga”. CALIDAD Y CANTIDAD (Alejandro Jodorowsky).

Aquel hombre era invisible, pero nadie se percató de ello”. SIN TÍTULO (Gabriel Jiménez Eman).

Y después de hacer todo lo que hacen se levantan, se bañan, se entalcan, se perfuman, se visten, y así progresivamente van volviendo a ser lo que no son”. AMOR 77 (Julio Cortázar).

Ella le esperó ante la puerta del colegio durante treinta años, pero el señor que reparte droga nunca apareció”. @Peturbado

Y se echaron tanta crema protectora que ese día no salió el sol”. @doryexploradori

(redoble) ¡Con ustedes, el tragasables! (sirenas)”.ACCIDENTE LABORAL (Manu Espada).

“«Y luego está el problema de cómo deshacerse del cuerpo», le dijo uno a otro mientras jugaban con la arena de parque. Cuando sus madres se acercaron, cambiaron de tema”.COSAS DE NIÑOS (Pablo Garcinuño).

La Bella Durmiente cierra los ojos pero no duerme. Está esperando al Príncipe. Y cuando lo oye acercarse simula un sueño todavía más profundo. Nadie se lo ha dicho pero ella lo sabe. Sabe que ningún príncipe pasa junto a una mujer que tenga los ojos bien abiertos”. LA BELLA DURMIENTE Y EL PRÍNCIPE (Marco Denevi).

Para concluir, sólo nos queda señalar que debido a la multitud de concursos, certámenes, webs especializadas, blogs, redes sociales, páginas de autoedición, etc., se generó también una corriente de opinión contraria al abuso de este género. Hubo muchas polémicas por plagio, no sólo de cuentos sino también de ideas. La tarea de separar el grano de la paja se convirtió en tarea casi imposible, por lo que poco a poco las aguas fueron volviendo a su cauce, dejando a los genios esto de escribir genialidades. Porque como hemos apuntado al principio, «Lo bueno, si breve, dos veces bueno. Y aun lo malo, si poco, no tan malo».

Declaración u oración concisa que pretende expresar un principio de una manera sucinta, coherente y en apariencia cerrada. “El arte de escribir consiste en decir mucho con pocas palabras”. Antón P. Chéjov.

Relato figurado del cual, por analogía o semejanza, se deriva una enseñanza relativa a un tema que no es el explícito. “Un hombre se perdió en el desierto. Estaba a punto de perecer de sed cuando aparecieron algunas mujeres que venían en una caravana. El hombre, al borde de la muerte, gritó pidiendo auxilio. Cuando las mujeres se aproximaron a él y lo rodearon, pidió urgentemente agua. Las mujeres empezaron a mirarlo con detenimiento y comenzaron a preguntarse cómo querría el hombre que le sirvieran el agua. ¿en un recipiente de oro o de plata?, ¿tal vez en una jarra? Ellas hablaban y hablaban, interesándose por el objeto, pero, entretanto, el hombre iba agonizando por la ausencia de agua, hasta que murió.”

Colección de fábulas de animales reales o fantásticos. “El perro: Si pudiera hacer como el perro, cuya naturaleza es tal que cuando ha vomitado vuelve a su vómito y lo come de nuevo, habríame vuelto a comer cien veces mis plegarias en cuanto estas salían de mi boca”.

Obra narrativa de la literatura española medieval escrita entre 1330 y 1335 por el infante Don Juan Manuel. Su título completo y original en castellano medieval es Libro de los enxiemplos del Conde Lucanor et de Patronio (Libro de los ejemplos del conde Lucanor y de Patronio). El libro está compuesto por cinco partes, la más conocida de las cuales es una serie de 51 exempla o cuentos moralizantes tomados de varias fuentes.

Textos breves semejantes a aforismos, que generalmente constan de una sola frase expresada en una sola línea, y que expresan, de forma aguda y original, pensamientos filosóficos, humorísticos, pragmáticos, líricos, o de cualquier otra índole. “El cometa es una estrella a la que se le ha deshecho el moño”. Ramón Gómez de la Serna.

Por: Shur Elena

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[1] Declaración u oración concisa que pretende expresar un principio de una manera sucinta, coherente y en apariencia cerrada. “El arte de escribir consiste en decir mucho con pocas palabras”. Antón P. Chéjov.

[2] Relato figurado del cual, por analogía o semejanza, se deriva una enseñanza relativa a un tema que no es el explícito. “Un hombre se perdió en el desierto. Estaba a punto de perecer de sed cuando aparecieron algunas mujeres que venían en una caravana. El hombre, al borde de la muerte, gritó pidiendo auxilio. Cuando las mujeres se aproximaron a él y lo rodearon, pidió urgentemente agua. Las mujeres empezaron a mirarlo con detenimiento y comenzaron a preguntarse cómo querría el hombre que le sirvieran el agua. ¿en un recipiente de oro o de plata?, ¿tal vez en una jarra? Ellas hablaban y hablaban, interesándose por el objeto, pero, entretanto, el hombre iba agonizando por la ausencia de agua, hasta que murió.”

[3] Colección de fábulas de animales reales o fantásticos. “El perro: Si pudiera hacer como el perro, cuya naturaleza es tal que cuando ha vomitado vuelve a su vómito y lo come de nuevo, habríame vuelto a comer cien veces mis plegarias en cuanto estas salían de mi boca”.

[4] Obra narrativa de la literatura española medieval escrita entre 1330 y 1335 por el infante Don Juan Manuel. Su título completo y original en castellano medieval es Libro de los enxiemplos del Conde Lucanor et de Patronio (Libro de los ejemplos del conde Lucanor y de Patronio). El libro está compuesto por cinco partes, la más conocida de las cuales es una serie de 51 exempla o cuentos moralizantes tomados de varias fuentes.

[5] Textos breves semejantes a aforismos, que generalmente constan de una sola frase expresada en una sola línea, y que expresan, de forma aguda y original, pensamientos filosóficos, humorísticos, pragmáticos, líricos, o de cualquier otra índole. “El cometa es una estrella a la que se le ha deshecho el moño”. Ramón Gómez de la Serna.

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