DE CUENTOS SINIESTROS Y VIDAS ATORMENTADAS, Edgar Allan Poe

No se encontró rastro alguno de Madame L’Espanaye; pero como quiera que se notase una anormal cantidad de hollín en el hogar, se efectuó un reconocimiento de la chimenea, y – horroriza decirlo – se extrajo de ella el cuerpo de su hija, que estaba colocado cabeza abajo y que había sido introducido por la estrecha abertura hasta una altura considerable. El cuerpo estaba todavía caliente.

Visitante del futuro, si no querías engancharte a lo bizarro, truculento y oscuro, ya es demasiado tarde. Acabas de leer las líneas que te atan a la literatura de misterio para toda la vida. La que suscribe las leyó por primera vez con tan sólo 12 años, y perdió su más tierna inocencia, en cuanto a lecturas de refiere. Se trata de un fragmento del cuento de Edgar Allan Poe titulado “Los crímenes de la calle Morgue”, que es considerado, con toda razón, como el fundador del género de la novela detectivesca. Contado en primera persona por un fascinado y casual ayudante del detective no profesional, Monsieur C. Auguste Dupin, es fácil establecer concordancias con un famoso y posterior detective londinense (al que también dedicaremos algún día unas líneas), sobre todo por su percepción analítica de la realidad, rayando sutilmente lo sobrenatural.

Ilustración para el libro: "Los crímenes de la calle Morgue"

Ilustración para el libro: “Los crímenes de la calle Morgue”

Y es que con Poe nació un género desconocido hasta el momento. Si bien sus contemporáneos románticos (Byron, Goethe, Stendhal o Bécquer) gustaban de utilizar referencias a la muerte y lo lúgubre en sus escritos, nuestro homenajeado dio una vuelta más de tuerca añadiendo a sus poemas y cuentos un ambiente gótico y siniestro, plagado de intervenciones sobrenaturales, que  en muchos casos preludian la literatura moderna de terror. Su literatura es única, y por desgracia no muy extensa debido a su corta y atormentada existencia.

Edgar Allan Poe (1809-1849) fue un poeta, cuentista y crítico estadounidense, generalmente reconocido como uno de los maestros universales del relato corto, del cual fue uno de los primeros practicantes en su país. Fue renovador de la novela gótica, recordado especialmente por sus cuentos de terror. Considerado el inventor del relato detectivesco, contribuyó asimismo con varias obras al género emergente de la ciencia ficción. Por otra parte, fue el primer escritor estadounidense de renombre que intentó hacer de la escritura su “modus vivendi”, lo que tuvo para él lamentables consecuencias.

Estudió en la Universidad de Virginia, pero en 1827 su afición al juego y a la bebida le acarreó la expulsión. Abandonó poco después el puesto de empleado que le había asignado su padre adoptivo, y viajó a Boston, donde publicó anónimamente su primer libro, “Tamerlán y otros poemas”. En 1829 apareció su segundo libro de poemas, “Al Aaraf”, y obtuvo un cargo en la Academia Militar de West Point, de la que a los pocos meses fue expulsado por negligencia en el cumplimiento del deber.

En 1832, y después de la publicación de su tercer libro, “Poemas”, se desplazó a Baltimore, donde contrajo matrimonio con su jovencísima prima Virginia Clem, que contaba sólo catorce años de edad. Por esta época entró como redactor en el periódico Southern Baltimore Messenger, y más tarde en varias revistas en Filadelfia y Nueva York.

Su labor como crítico literario incisivo y a menudo escandaloso le granjeó cierta notoriedad, y sus originales apreciaciones acerca del cuento y de la naturaleza de la poesía no dejarían de ganar influencia con el tiempo. La larga enfermedad de su esposa (tuberculosis) convirtió su matrimonio en una experiencia amarga; cuando ella murió se agravó su tendencia al alcoholismo y al consumo de drogas, según testimonio de sus contemporáneos.

En 1849, Poe fue hallado en las calles de Baltimore en estado de delirio. Murió en el hospital días más tarde. En ningún momento fue capaz de explicar cómo había llegado a dicha situación, ni por qué motivo llevaba ropas que no eran suyas. La causa exacta de su muerte, a los 40 años de edad, nunca fue aclarada. Se atribuyó al alcohol, a congestión cerebral, cólera, drogas, fallo cardíaco, rabia, suicidio, tuberculosis y otras causas. Pero en las cartas escritas durante sus últimos meses de vida son de lectura sobrecogedora, ya que se alternaban en el escritor accesos de lucidez y de brusco entusiasmo con otros de la más negra desesperación, dando pruebas de su deseo de morir.

EDGAR ALLAN POE

EDGAR ALLAN POE

Según Poe, la máxima expresión literaria era la poesía, y a ella dedicó sus mayores esfuerzos. Es justamente célebre su extenso poema “El cuervo”, donde su dominio del ritmo y la sonoridad del verso llegan a su máxima expresión. “Las campanas”, “Ulalume” y “Annabel Lee” manifiestan idéntico virtuosismo.

Pero la genialidad y la originalidad de Edgar Allan Poe encuentran quizás su mejor expresión en los cuentos, que, según sus propias apreciaciones críticas, son la segunda forma literaria, pues permiten una lectura sin interrupciones, y por tanto la unidad de efecto que resulta imposible en la novela. Estos fueron publicados bajo el título “Cuentos de lo grotesco y de lo arabesco”. Destacan “La caída de la casa Usher”, “Los crímenes de la calle Morgue”, “El gato negro”, o la “La máscara de la muerte roja”.

Poe es autor de una única novela, “La narración de Arthur Gordon Pym”. Se trata de un relato de aventuras marineras de tipo episódico, centrado en su intrépido protagonista. El autor buscó sus fuentes principalmente en antiguas leyendas marineras, como la del Holandés Errante. Debido a la abundancia de detalles macabros que contiene y a su indescifrable desenlace, la obra ha estado siempre rodeada de polémica.

PRIMEROS VERSOS DE EL CUERVO

PRIMEROS VERSOS DE EL CUERVO

La figura del escritor, tanto como su obra, marcó profundamente la literatura de su país y puede decirse que de todo el mundo. Ejerció gran influencia en la literatura simbolista francesa y, a través de ésta, en el surrealismo, pero su impronta llega mucho más lejos: son deudores suyos toda la literatura de fantasmas victoriana y, en mayor o menor medida, autores tan dispares e importantes como Charles Baudelaire, Fedor Dostoyevski, William Faulkner, Franz Kafka, H. P. Lovecraft, Guy de Maupassant, Thomas Mann, Jorge Luis Borges, Clemente Palma, Julio Cortázar, etc.

Poe hizo incursiones asimismo en campos tan heterogéneos como la cosmología, la criptografía y el mesmerismo. Su trabajo ha sido asimilado por la cultura popular a través de la literatura, la música, el cine (por ejemplo, las muchas adaptaciones de sus relatos realizadas por el director estadounidense Roger Corman), el cómic, la pintura y la televisión.

Por: Shur Elena

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