CHARLESTON!!

Nuestra Crítica musical. Enseñando a desaprender como se deshacen las cosas.

Nuestra Crítica musical. Enseñando a desaprender como se deshacen las cosas.

Años 20. Impera la ley seca en EE.UU y la sociedad, más la alta que la baja, aunque cada uno hacía sus pinitos, lejos de secarse por dentro se reunían en sótanos clandestinos mezclados con los que dirigían el cotarro, la Mafia, para “mojarse” .

Las tazas de whisky se acompañaban a ritmo de Jazz , el cuerpo se movía solo, las piernas se dislocaban y así poco a poco se olvidaba la guerra…

Yo a mis 30 años daría lo que fuera por haber vivido esa época, en la que me hubiera decantado por ser la cigarrera de estos clubs furtivos, esperando a que me compraran unos cigarrillos y me pagaran con una palmadita en el culo.

Hoy en día, muy poca gente escucha Jazz, gente de menos de 25 me refiero y los que lo hacen llegan hasta él porque grandes productores de música electrónica lo meten en sus temas machacantes y monorrítmicos. Entonces, es cuando yo me planteo la duda: ¿es mejor que la gente deje de escuchar MÚSICA con mayúsculas o que lo haga a través de una remezcla?

Obviamente, mejor la segunda, porque si no, ya se habría perdido…

Os dejo un clásico del Charleston, que aunque no es la original de James P. Jhonson por lo menos no hace que éste pobre compositor  se revuelva en su tumba, como sí lo haría con la versión del “cantante compositorWill I Am que también os lo dejo.  Juzguen ustedes mismos.

¡¡A bailar!!

Por: Shur Antoñita Tatuajes

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