LOS QUE EXPLICAN LOS CHISTES DESPUÉS DE CONTARLOS

 

La gente que explica el chiste después de contarlo, debería ser condenada a pena de muerte en una prisión tibetana, estimado visitante del futuro.

Hay que localizarlos y matarlos de jóvenes.

Hay que localizarlos y matarlos de jóvenes.

Estos tipos son barrigones, con el bigote como las cerdas de una escobilla de baño y siempre que cuentan un chiste te golpean en la espalda diciendo: “Eh?” “Eh?” “EL PERRO SE LLAMABA MISTETAS!!” y después se ponen a bramar como un venado en la berrea, haciéndose mucha gracia a ellos mismos, y desatando el odio en las simas mas profundas del infierno.

Los que explican los chistes después de contarlos son los mimos que te dicen: “Bonita película, al final muere Robert Redford” justo antes de ver Memorias de África, y te dan ganas de meterles una aguja de hacer calceta en el ojo y revolvérselo dentro, para que aprendan a estar callados.

Van a las cenas y siempre se sientan al lado de la tía mas buena y chupan hasta el corcho de las botellas de vino y obligan a la gente a sentirse avergonzada de conocer a semejante engendro de la naturaleza.

Los Neanderthales se extinguieron por esto. Existen

pruebas irrefutables de que los Neanderthales les

Los Neanderthales, extinguidos por pesaos!

Los Neanderthales, extinguidos por pesaos!

contaban chistes sobre Mamús a los Homo Sapiens, y luego les explicaban el final, dándoles manotazos en la espalda y gruñendo: “Eh!” “Lo has pillado”? “Eh?” “El Mamut se llamaba Mistetas!!!!” “Eh?” Por esa razón, los Homo Sapiens sacaron un día las porras a pasear y dejaron Atapuerca como la nevera de Norman Bates.

Tiempo después, en el Renacimiento Francés, los Nobles comenzaron a introducir el “Humor Inglés” en sus conversaciones, y ver a un Francés contar un chiste es como ver a un neurocirujano con Parkinson operando a cerebro abierto. De este modo, Maria Antonieta (Que tenía un bigote fenomenal, como la panza  de un perro ahorcao), siempre terminaba sus chistes diciendo: “Lo han pillado, Mesiés?”, “El perro Pekinés se llamaba Mistetas!!!!” y  la cuarta vez que explicó el chiste del perro Mistetas, la guillotinaron. Por puta e inaguantable.

Este tipo tiene cara de contar el chiste del Perro Mistetas... Y explicarlo.

Este tipo tiene cara de contar el chiste del Perro Mistetas… Y explicarlo.

Esta insoportable manía propia de civilizaciones subdesarrolladas, como los pueblos Nubios africanos, o los españoles, ha sobrevivido hasta nuestros días en forma de “Pesado de los cojones” y, aunque deberíamos haberlo exterminado hace años, continúa ahí, aferrado al perro Mistetas, como el brazo de un Rumano agarrando un tubo de cobre.

Estimado visitante del futuro… Si alguien de tu extirpe te explica los chistes después de contarlos… Mátalo… Mátalo antes de que ponga huevos.

Por Shur Jesee.

Anuncios