QUE TE DEN MORCILLA

Estos carteles visaban de los perros sarnosos.

Estos carteles visaban de los perros sarnosos.

Pulula por ahí (Cuando decimos “Por ahí”, nos referimos a internet,  que es una fuente fiable al 100% donde te recomiendan cosas como poner los testículos en agua fría con hinojo si deseas tener un hijo varón, por poner un ejemplo), la leyenda de que la expresión “Que te den morcilla” proviene del intento de acabar con la plaga de perros vagabundos afectados por enfermedades como la rabia, que traían de cabeza al populacho.

Para eliminar esta plaga, los lugareños inyectaban estricnina en las morcillas y se las daban de comer a los pobres animales con el fin de eliminarlos.

Esta “Leyenda”, sin en cambio, cojea por todas partes.

En primer lugar, en la época precedente a la segunda mitad del S. XIX, los perros vagabundos eran usados directamente para hacer morcillas, por el hambre que se pasaba, entre otras cosas. Y, en el hipotético caso de que algún “Doctor” de la época  hubiera tenido los estudios y la disposición suficiente como para detectar una plaga de “peste”, hubiera ordenado abatir a los perros a tiros, ya que la morcilla (O cualquier otro alimento), era un bien demasiado preciado como para dárselo a los canes.

Entonces… ¿De donde viene la expresión?

Es esta España nuestra, tan inclinada a borrar la

Eben Ezer Schümaker, desafiando a las leyes.

Eben Ezer Schümaker, desafiando a las leyes.

Historia, hubo una época en la que los Judíos fueron expulsados del país, o condenados a convertirse al cristianismo.

Muchos judíos eligieron la segunda opción, manifestando públicamente su “conversión” al cristianismo y practicando, en la intimidad, su religión judaica.

Cuando algún delator revelaba ante la autoridad de la época (Siglos: XVI- XVIII) la posibilidad de que un allegado, o vecino, profesaba la religión judía,

Los Gym de la época eran bastante rudimentarios.

Los Gym de la época eran bastante rudimentarios.

la prueba a la que se sometía al sujeto era “Darle morcilla”, para confirmar de este modo que se había convertido al auténtico cristianismo, consumía sangre de cerdo. Y no profesaba su religión de manera oculta.

De modo que si el acusado se negaba a “Comer Morcilla”, se consideraba judío y era sometido a las divertidas costumbres de la época.

Por Shur Jesee.

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