SHERLOCK HOLMES (Elementary, dear Watson)

SHERLOCK HOLMES, ARQUETIPO DE LA INVESTIGACIÓN MODERNA.

 “Su estatura sobrepasaba los seis pies, y era tan extraordinariamente enjuto, que producía la impresión de ser aún más alto. Tenía la mirada aguda y penetrante, […] y su nariz, fina y aguileña, daba al conjunto de sus facciones un aire de viveza y de resolución.”

Seguro que ya sabes de quien estoy hablando, porque pocos personajes de ficción habrán podido traspasar las barreras del tiempo con la fuerza del detective londinense más famosos de todos los tiempos. Tanta, que ha logrado eclipsar a su creador, cobrando vida propia más allá de sus novelas e historias. Elemental, querido visitante del futuro, hoy vamos a intentar resumir quién fue Sherlock Holmes, y por qué es un mito de la cultura contemporánea. Advierto que hacerlo en menos de 1000 palabras es una tarea harto difícil, así que me perdonen sus fans y en especial Shur Carlos, por intentar tratar un tema tan amplio desde mi humilde punto de vista. Y es que como habrás podido adivinar, hay lecturas del s. XIX imprescindibles por ser raíz inexcusable de la literatura contemporánea, ya que casi nada se ha inventado desde entonces. Como ya comentamos en otro artículo, Poe abrió la veda al género del misterio, pero Sir Arthur Conan Doyle lo perfeccionó y popularizó hasta tal extremo que todavía en pleno s. XXI la demanda en este campo es inmensa.

SIR ARTHUR CONAN DOYLE

SIR ARTHUR CONAN DOYLE

Sherlock Holmes (inspirado en el protagonista de Los crímenes de la Calle Morgue, Monsieur C. Auguste Dupin) es un personaje único, con una personalidad abrumadora y un talante analítico fuera de lo común. Ha querido ser imitado en inagotables ocasiones (véase Monsieur Poirot o el agente especial Aloysius Pendergast), casi siempre con éxito pero siempre sin conseguir engañar al lector aficionado a las novelas detectivescas. Porque raramente podremos encontrar a alguien que no haya leído, escuchado o visto al menos una aventura de este investigador y su leal amigo, el Dr. Watson.

Holmes destaca por su inteligencia, su hábil uso de la observación y el razonamiento deductivo para resolver casos difíciles. Es protagonista de una serie de cuatro novelas y cincuenta y seis relatos de ficción, siendo la primera “Estudio en escarlata” (1887). Es el arquetipo de investigador cerebral por excelencia, alto, delgado, frío, irónico, ingenioso e intelectualmente inquieto. No es muy ordenado en la rutina cotidiana, es muy habilidoso disfrazándose, fuma en pipa, le gustan las galletas, toca con maestría el violín (un Stradivarius, a menudo a horas poco adecuadas), es un experto apicultor, excelente boxeador, tiene un gran conocimiento científico, en especial en química, y, cuando se aburre por falta de los retos intelectuales que suponen sus casos, consume cocaína en una solución al 7 por ciento.

SHERLOCK HOLMES EN SU LABORATORIO

SHERLOCK HOLMES EN SU LABORATORIO

Vive con el Dr. John H. Watson en el número 221B de Baker Street en Londres, que es el normalmente asombrado y admirado narrador de las aventuras del detective (excepto en cuatro ocasiones, dos relatadas por Holmes y dos con narrador omnisciente). Quizá una de los mejores trucos de Conan Doyle para catapultar hacia la inmortalidad a su personaje, fue la invención de un cronista no ajeno a la trama de las historias. Watson, además de dedicarse a acompañar y ayudar a Holmes, es su más ferviente admirador. De este modo, la visión que tenemos del detective es lo suficientemente sesgada para que haya tantas versiones suyas como lectores de sus aventuras, lo que ha dado lugar a infinitas adaptaciones cinematográficas, televisivas, radiofónicas y gráficas.

Otra de las características que hacen únicas las aventuras de Sherlock Holmes es que su autor estableció los ingredientes indispensables de lo que sería, de allí en adelante, cualquier novela o saga de misterio/aventuras. Hemos hablado ya del héroe que salva inocentes y encierra a los malvados criminales, y del compañero fiel, testigo directo de las hazañas del primero. Nos faltarán el archienemigo, el antihéroe y la femme fatale, única capaz de enturbiar los procesos mentales prodigiosos de nuestro protagonista.

El villano entre los villanos, el profesor Moriarty, es un matemático sin par que goza de excelente reputación social, aunque no es dado a llamar la atención en público. Sin embargo, bajo esta apariencia se esconde la mayor mente criminal de la Europa de la época victoriana. Moriarty dirige en la sombra un complejo sindicato internacional del crimen a través del no menos esquivo y discreto Coronel Sebastian Moran. Fue creado como el único rival capaz de acabar con el excéntrico detective Sherlock Holmes, cuando Doyle, cansado del personaje, decidió darle una muerte digna frente a tan excepcional enemigo. La publicación del relato en el que moría junto con Holmes en las Cataratas de Reichenbach por una trágica caída, provocó un aluvión de quejas y reclamaciones. Doyle tuvo que optar por resucitar a su héroe cuando miles de lectores protestaron llevando crespones negros en el sombrero en señal de luto. Sherlock Holmes reaparece en el caso “La casa vacía” explicando los motivos de su ausencia. Este interludio de tres años entre la aparente muerte de Sherlock Holmes y su reaparición es conocido como El Gran Hiato, tiempo literario que ha permitido a algunos autores de pastiches dar rienda suelta a la imaginación y permitirse ciertas licencias poéticas.

ÚLTIMAS CARACTERIZACIONES DE HOLMES Y WATSON

ÚLTIMAS CARACTERIZACIONES DE HOLMES Y WATSON

Por otro lado, el inspector Lestrade es según Holmes el mejor de los profesionales de Scotland Yard. Lestrade se exaspera con frecuencia por los métodos poco convencionales de Holmes. Sin embargo, con el tiempo realmente llega a apreciar y respetar el registro de éxitos del detective no oficial. Holmes señaló una vez de Lestrade que si bien casi no había habilidad real en su resolución de los delitos, su tenacidad y determinación es lo que le llevó al rango más alto como oficial de policía. Solamente en una ocasión, en “La aventura de la segunda mancha”, es Lestrade quien identifica al asesino antes que Holmes.

Finalmente, no podemos dejar de mencionar a Irene Adler, o como la llamara Sherlock, “La mujer”. En ocasiones el detective resulta un tanto brusco, pero es cortés con las mujeres a pesar de que desconfía de ellas. Sin embargo, la bella Irene Adler, a sus ojos, rivaliza con él mismo en inteligencia, la única mujer que fue capaz de engañar y vencer a Holmes, quien se refiere a ella luego del hecho lleno de respeto. El hecho de que Holmes se quedara su foto como trofeo hace pensar a algunos entendidos que los sentimientos del detective por la señorita Adler iban más allá de la mera admiración. Estos rumores han dado lugar a fragmentos de relatos literarios, pastiches, series y películas basadas en este supuesto romance.

Sherlock Holmes ha sido llevado muchas veces al cine y al teatro y también aparece en novelas, relatos, historietas, dibujos animados y series de televisión, con los más diversos grados de fidelidad al espíritu del personaje que es ya todo un icono de la cultura popular. Entre los actores más aplaudidos se encuentran Basil Rathbone, Nigel Bruce, Peter Cushing, Robert Stephens, Jeremy Brett y Robert Downey Jr. Recientemente, este personaje ha sido tomado como gran fuente de inspiración en la serie televisiva estadounidense House, sobre el irreverente doctor, especialista en diagnóstico médico. Holmes comparte con House su personalidad excéntrica y unos métodos muy similares a la hora de resolver sus casos. La BBC y la CBS producen en la actualidad sendas series, Sherlock y Elementary, basadas en las aventuras de nuestro detective en nuestros tiempos. En Estados Unidos se emitió una serie radiofónica sobre Sherlock Holmes llamada “Las nuevas aventuras de Sherlock Holmes” que duró cientos de episodios (1939-1944).

SHERLOCK Y BATMAN

SHERLOCK Y BATMAN

Para acabar, podemos contar algunas curiosidades sobre este icono de la cultura popular:

–       La célebre frase “Elemental, mi querido Watson” no aparece en obra alguna de Conan Doyle sobre Sherlock Holmes.

–       El sombrero de cazador de gamos característico del detective nunca se menciona en la obra de Doyle.

–       La pipa meerschaum, propia de la iconografía de Sherlock Holmes, no apareció hasta que fue utilizada en una dramatización de teatro de uno de los relatos en la década de 1920.

–       Cuando Doyle falleció, su residencia en Londres fue convertida en el 221B de Baker Street. El edificio pertenece a una empresa (la cual, muy amablemente, contesta y conserva todas las cartas que diariamente recibe para Mr. Holmes, y ha llegado a publicarlas).

Por Shur Elena

SILUETA DE LA ESTATUA DE SHERLOCK HOLMES

SILUETA DE LA ESTATUA DE SHERLOCK HOLMES

Anuncios