MAX SCHRECK, o La Leyenda de Nosferatu.

NOSFERATU NO EXISTE. Y eso es con lo que, querido viajante del futuro, te vas a quedar por el momento.

No existe porque, sencillamente, ese vocablo es inventado.

Robert Pattinson, esta será tu muerte.

Robert Pattinson, esta será tu muerte.

F. Murnau, el director de la película Nosferatu. Inventó esta palabra como derivación rumana de la expresión: “No Muerto”, algo así como  los “Undead” Yankis.

Y de eso va este Post. De cosas reales que no existen… Y cosas irreales que, es posible que existan.

Supongo que la mayoría de tu pueblo conocerá la terrorífica escena de la citada película, en la cual la sombra del Vampiro sube los peldaños de una escalera aterrorizando a una joven Greta Schroëder… La imagen, lenta, fría, aséptica, sigue, a día de hoy, poniendo las escarpias como pelos a los amantes del cine de terror… Que, posiblemente, desconozcan la historia del “hombre” que proyectaba esa sombra.

Max Schreck fue el actor berlinés escogido por el director F. Murnau para interpretar al Conde Orlok en su película. Logicamente deberíamos esperar una extensa biografía sobre el citado interprete, debido a la transcendencia histórica de su papel.. Sin en cambio…

Los datos biográficos de Schreck (Literalmente: “Miedo” en idioma tudesco), son escasos y muy disgregados. Se sabe que entre los años 1920- 23 tuvo una fugaz carrera artística, en la que representó papeles de poca monta en teatros nocturnos, fulminada en 1930 por un extraño “ataque al corazón”.

Se sabe que Schreck jamás reveló ninguna historia sobre su infancia, ni sobre su procedencia real, lo cual ha llevado a pensar que el director de la cinta habría contratado a un auténtico VAMPIRO para interpretar el papel.

De hecho, según la cronología, el actor se negaba a aparecer ante sus compañeros de rodaje hasta no estar completamente maquillado… Por lo que ninguno vio nunca su aspecto real, y siempre debían rodarse sus tomas en horario nocturno.

Si bien esto resulta demasiado fantasioso, si se sabe que es muy posible que el actor practicara algún tipo de Culto Pagano relacionado con el vampirismo (De hecho la cinta está producida por altos miembros de la secta ocultista: Fraternitas Saturni).

La película, genial y oscura hasta límites insospechados, está plagada de rumores y secretos que nunca serán desvelados.

¿Realmente Max era un Vampiro? ¿Es cierto que la Schroëder era adicta a las drogas y Murnau pagaba un salario extra al actor/ vampiro para que la mordiera de verdad, ingiriendo su sangre envenenada?

En todo caso podemos asegurar dos puntos que pueden arrojar un poco de luz sobre el asunto.

En pleno siglo XXI nadie ha conseguido igualar el ambiente helado y terrorífico de la película “Nosferatu”, y mucho menos el papel interpretado por Max Schreck

Y… Si Schreck era realmente un vampiro.. A que espera para asesinar a Robert Pattinson de una manera cruel?

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