DERECHOS Y LIBERTADES DE LA ISLA DE LAS ZORRAS II

Mira, Shur Kaledian, ya que estamos definiendo nuestra legislación básica, por qué no hablas de lo de follar?”

Un día cualquiera en mi vida

Y todo esto porque un cura gordo ha soltado uno de sus típicos exabruptos.

Pues bien, en la Isla de las Zorras se follará con todo aquel que consienta.

Ya sea hombre, mujer, female, vaca o pájaro perdiz. Si la relación es consensuada y consentida por ambas partes, estará bien a ojos de nuestra ley.

Que los deficientes también tenemos derecho a echar un casquete, coño!

Podría enrollarme “ad nauseam” buscando referentes históricos e icónicos de las diferentes tendencias sexuales, pero no me sale de las pelotas.

Lo buscáis, que pa eso está San Google, pervertidos de mierda.

A demás, para qué lo voy a decir yo si ya hay otro que lo dice de una manera más hiriente e hilarante?

Si en la Isla de las Zorras existiese un Dios (que no), sin duda, Tim Minchin sería su profeta.

Lo digo por esto:

Y si se entera de que le he nombrado profeta, igual hasta me parte la boca. No le culparía, la verdad.

Os dejo con sus reflexiones, bellamente envueltas en una melódica sonata, sobre por dónde meterla y a quién meterla mientras Dios (el que sea) mira.

 

Y de propina, y al hilo de lo que os contamos el otro día gracias al excelente proyecto “Fist of Jesus”.

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