LA LEYENDA DE LA INMORTALIDAD.

Madamme Pomadour.

Madamme Pomadour.

Nos encontramos alrededor del año 1742, Visitante del futuro. En el documento escrito por Madamme de Pompadour, amante del rey de Francia Luís XV. No se especifica exactamente la fecha, pero por los invitados a la cena y el contexto político y social que describe, debemos acercarnos a ese momento.

La de Pompadour, ofrece una cena en honor de un conocido noble que está de visita debido a unas “poco claras” cuestiones de estado.

A la cena ha asistido una Duquesa, cuyo nombre se pierde en los escritos, pero que desea ver al invitado. Porque ya le conoce. De hecho lo conoció  en Venecia, en el año 1710, y desea el reencuentro con su viejo conocido.

Sin embargo, el hombre que se encuentra, sigue mostrando el aspecto físico de un varón de 40 y pocos años. Exactamente el mismo que conoció recien empezado el siglo XVIII. No el que debería tener una persona de 82.  Ante la pregunta de si “Se trataba de algún descendiente del Conde”, la respuesta de Saint Germain no pudo ser mas enigmática:

No, señora, pero yo vivía en Venecia a finales del

El conde de Saint Germain.

El conde de Saint Germain.

siglo pasado y comienzos de este, he tenido el honor de haberla conocido bella y hermosa

Es en este punto cuando la leyenda de Conde de Saint Germain comienza  cobrar vida propia. Una vida muy interesante… Y muy larga.

Se le supone nacido en el año 1696 en Los Cárpatos, hijo del último rey Transilvano: Francisco Rakoóczi II. Aunque este dato, al igual que la mayoría, jamás hubiera salido de su boca, puesto que Saint Germain, nunca habló con nadie acerca de su origen. El nombre de Saint Germaine, que el mismo podría haber inventado , se presume a una derivación latina de “Santus Germanus” o Santo Hermano, lo que le encuadraría dentro del mundo místico de la masonería .

Desde su nacimiento hasta que empieza a vérsele en la corte francesa, existen datos que revelan que nunca paraba demasiado tiempo en un único lugar. Poseedor de una gran fortuna, viajó por:  Europa, África y Turquía. Y que tenía una especial inclinación por el Tibet, cuando necesitaba alejarse del mundo.

La enigmática y atractiva figura del Conde comienza a aparecer en Francia sobre el año 1740.

Se le considera un personaje extremadamente culto (Hablaba francés, inglés, italiano, chino, árabe , alemán, latín y sánscrito.), conocedor de secretos alquímicos y esotéricos. Sabía interpretar la cábala hebrea y se manejaba en todo tipo de logias ocultistas.

Se le encuentra indefectiblemente relacionado con la alta burguesía, grandes nobles y la realeza de la época. De hecho siempre portaba enormes cantidades de gemas, diamanes y todo tipo de pierdas preciosas. Sin embargo, pese a sus numerosas y documentadas actividades, nadie sabía el origen de su fortuna, si tenía familia, hijos, o donde había adquirido tantos conocimientos.

Durante el siglo XVIII el nombre de Saint Germain siempre aparece ligado a movimientos políticos y relacionado con la élite de la nobleza. Una especie de “espía” de la época.

Se sabe que pudo haber sido arrestado en Londres por apoyar una causa real que no le convenía y que, tras facilitar su nombre a las autoridades, siempre en el caso de que realmente se tratara de el, fue puesto inmediatamente en libertad, recalando de nuevo en Francia donde hay documentos que atestiguan que fue enviado a La Haya a tratar un préstamo con Austria para financiar la guerra contra los ingleses. Sin embargo, y pese a estos movimientos de confianza, y sin razón escrita alguna, termina siendo acusado de traición al Rey de Francia.

Ya sin el beneplácito de la nobleza Francesa, y bajo nombre falso (conde de Surmount), se instala en Holanda, donde comienza a poner en marcha todos los conocimientos alquímicos que posee, haciéndose merecedor de fama de “Maestro Alquímico”. Se le atribuyen multitud de pócimas, ungüentos… De su propia creación. Llegando incluso a insinuarse que disponía de un bálsamo que aseguraba la vida eterna. Cosa que, por otra parte, no resulta demaiado extraña, ya que en cada país al que viajaba, instalaba su propio laboratorio de alquimia.

En cuanto a esto, es en lo que se basa su leyenda.

La vida de Saint Germaine no es una biografía continua. Aparece siempre ligada a zonas en profundo cambio social, con el mismo aspecto y sin haber envejecido en absoluto. No dispone de biógrafo, por lo que los datos de su vida aparecen salpimentados entre las biografías de otros nobles y reyes. Notas que indican que nadie le vio comer nunca, ni en los banquetes a los que asistía, los cuales amenizaba con sus dotes de gran músico y conversador inteligente. Despreciaba el dinero, pero sin embargo se vanagloriaba de haber conseguido un elemento alquímico con el cual podía pulir las gemas, obteniendo un valor elevado en cada una de ellas. Se le puede ver ligado en antiguos textos a diversas ordenes ocultisas: los rosacruces, masones, Sociedad de Los Hermanos Asiáticos, los Caballeros de la Luz, los Illuminati y la Orden de los Templarios.

En 1779 aparece en Hamburgo, donde inmediatamente traba amistad con el rey Carlos I de Hesse-Kassel, y disfruta de cinco años de retiro, previa invitación real, en el castillo de Eckernförde. Donde escribe su única obra: La Tres Sainte Trinosophie. Considerada, aún a día de hoy, la Biblia del conocimiento ocultista.

Según los datos de la época, Saint Germaine, fallece en Hamburgo el 27 de febrero de 1784.

Sin mas datos.

Entonces…

¿Por qué aparece que el Conde Saint Germaine fue elegido como representante oficial de la masonería Europea en 1785?

Es mas… en 1789 la condesa d’Adhemar, desconociendo por supuesto el fallecimiento del conde (No era muy polular el Whatssapp por aquella época), asegura haber mantenido con el una conversación donde le advertía del futuro de Francia y la Revolución: “He visto a Saint-Germain de nuevo, lo vi cuando la reina Antonieta fue asesinada, al día siguiente de la muerte del Duque de Enghien en enero de 1815, y en la víspera del asesinato del Duque de Berry

En 1821, el escritor Albert D. Vandam habla de su amistad con un genio ilustrado de la época, versado en la masonería, el ocultismo y la alquimia, con un imposible parecido a Saint Germaine: “Se hacía llamar Major Fraser, vivía solo y nunca hizo alusión a su familia. Además fue pródigo con el dinero, aunque el origen de su fortuna sigue siendo un misterio para todos. Poseía un maravilloso conocimiento de todos los países de Europa en todos los períodos. Su memoria era absolutamente increíble y, curiosamente, a menudo daba a entender que él había adquirido su formación de los libros. Muchos me dijeron que estaban seguros de que el Major Fraser había hablado con Dante, y así sucesivamente”.

Como no podía ser de otra manera, el Major Fraser no existe en ningún archivo.

Fotografía de Saint Germain, junto a los líderes de la Sociedad Teosófica.

Fotografía de Saint Germain, junto a los líderes de la Sociedad Teosófica.

En la última década de 1800, la Sociedad Teosófica, llegó a asegurar que el Conde, estaba vivo, y oculto, centrando su actividad en el “Desarrollo humano occidental

La última, y curiosa nociticia sobre el enigmático personaje, se data en el año… 1972!!!! Cuando un “Mentalista” francés (Richard Chanfray), aseguró ser el mismísimo Saint Germaine, y apareció en una televisión pública afirmando ser capaz de convertir, en directo, el plomo en oro.

Si bien resulta totalmente absurdo, ya que la finalidad última de la alquimia no es convertir la materia, si no alterar la vida hacia la inmortalidad,  si es cierto que Chanfray, tras el fiasco, reveló que los conocimentos de los que disponía, le habían sido revelados por un maestro del Ocultismo, del que jamás facilitó el nombre.

Cabe decir que Richard, se suicidó en 1983.

Y ahora… ¿Quién fue realmente el Conde de Saint Germaine? Sabemos a ciencia cierta de su existencia, de su misticismo y de su vida. Tenemos datos que aseguran haber coincidido con el en espacios de tiempo excesivamente largos para un mortal… No es una leyenda…

Y, si no es una leyenda… ¿Qué es?

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