LOS AMANTES DE TERUEL

DE AMOR YA NO SE MUERE

La humanidad ha fracasado, nos hemos ido a pique… Todo lo que lees, Visitante del Futuro, es agua pasada. Y creo que ya te va quedando claro en qué fallamos, por qué se nos dio tan mal esto de subsistir. Y, aunque te estamos dejando un buen legado de las cosas que molan y que deben ser salvadas de nuestra especie, seguro que te preguntas qué era lo que nos permitía levantarnos cada mañana sin ganas de organizar un suicidio colectivo. Nuestra fe, nuestra esperanza, estaba basada en un solo sentimiento: el amor.

En la Sociedad Supersecreta todavía no tenemos claro si este sentimiento nos hace más fuertes o más débiles. Quizá ambas cosas, quizá ninguna. Pero sí sabemos que desde que el ser humano existe, el amor ha sido su objetivo. Nos da igual que sea por imposición cultural, o porque es algo inherente a nuestra existencia. Es una realidad, y aunque existan muchas formas de manifestarlo, tiene un solo nombre y nos hace felices a todos mientras lo estamos disfrutando.

Y tanto es así, que hay historias de amor que quedan marcadas en el ideario colectivo, que pasan a ser leyenda a lo largo de los siglos. Y de una de ellas vengo a hablaros, porque es la que mejor conozco, y porque es probable que tenga mucho de cierta, dados los hallazgos encontrados. Pero vamos por partes. Primero contaré la historia tal y como a mí me la enseñaron, después daré datos para que puedas sacar conclusiones:

Iglesia de San Pedro de Teruel.

Iglesia de San Pedro de Teruel.

LA LEYENDA

“En la ciudad de Teruel, a principios del siglo XIII, Juan (o Diego) de Marcilla e Isabel de Segura, dos jóvenes nobles que se amaban desde que eran niños, fueron protagonistas de unos acontecimientos que quedaron grabados en la historia. Dado el intenso amor que ambos se profesaban, Diego la pidió en matrimonio. Sin embargo, el padre de Isabel se opuso enérgicamente al enlace, pues Diego no era el primogénito y nada heredaría de la hacienda de su familia, y por lo tanto, nada podría aportar al matrimonio. Pero sí dio la opción al pretendiente de que buscase fortuna, y en caso de conseguirla en un plazo de cinco años, daría su consentimiento al enlace. Así que Diego de Marcilla partió a las Cruzadas tras la fortuna que lo llevaría a los brazos de su amada Isabel.

Pero mientras el joven batallaba contra el infiel, el padre de Isabel se enfrascó en la hacienda de buscar un marido conveniente para ella, hacienda que consiguió encontrando como pretendiente al potentado hermano del Señor de Albarracín, Don Pedro de Azagra. Éste, mediante engaños, hizo creer a Isabel que Diego había muerto, y a sólo una jornada de cumplirse el plazo de cinco años otorgado al joven, se celebró la boda, siendo el año 1217. Y justo aquel día, Diego regresaba a casa…

Desalentado ante la noticia, Diego consiguió reunirse con Isabel y suplicarle un beso como prueba de que el amor no había muerto entre ellos. Pero ella se negó considerando el deber y respeto hacia su marido. Esta negación dio de lleno en el corazón del desengañado enamorado y como fulminado por un rayo, cayó inerte al suelo. Sus funerales se realizaron al día siguiente. Isabel, desconsolada ante los acontecimientos y rota por la muerte de quien aún seguía amando, quiso regalarle el beso que antes le había negado y posó sus labios en los ya pétreos de su amor. En el mismo instante en que sus labios se unieron ella quedo desvanecida sobre el cadáver. Había muerto.

Los familiares, rendidos ante tal acontecimiento, realizaron el mismo día los funerales de ambos y fueron enterrados juntos. El juez de Teruel, don Domingo Celada, testimonió los hechos por escrito y sepultó el documento junto a los amantes.”

FIN

LOS AMANTES DE TERUEL. Muñoz Degraín.

LOS AMANTES DE TERUEL. Muñoz Degraín.

Tremenda historia, que por su fuerza y dramatismo ha llegado a los días en que escribo esto, versionada cientos de veces por la literatura, el teatro, el cine, la pintura y la música. Ninguna de ellas es igual, y por eso se le denomina leyenda. ¿Sabías que leyenda en latín significa “aquello que debe ser leído? Entenderás por qué la incluimos en nuestro compendio…

Aunque esta historia te suene a otras, existen datos reveladores que evidencian su autenticidad. De hecho, somos muchos los que creemos que dio origen a lo que se vino a llamar en literatura “el amor cortés”, una forma de entender el vínculo entre un hombre y una mujer como sublime. En ella no prevalecía ni la pasión ni la satisfacción del instinto inmediato, sino que en ese amor el caballero amaba por amar. Se entregaba a su dama como si fuera su vasallo, sin esperar nada a cambio. Su gesta tenía mucho de melancólico, de nobleza, gallardía, generosidad, lealtad y elegancia.

Pero además, el valor y la influencia del amor entre Isabel y Diego, radica en la eternidad del sentimiento. Todo lo que no fue posible en la vida, lo fue en la muerte, y lo sigue siendo siete siglos después. Lo físico deja paso a lo espiritual, y el deber terrenal se enfrenta a la liberación del sueño eterno. Por eso tantos y durante tanto tiempo se han inspirado en ellos.

En el año 1555, cuando se realizaban unas obras en la capilla de San Cosme y San Damián de la Iglesia de San Pedro en Teruel, dos cuerpos que descansaban en una sepultura en dicha capilla, aparecieron inexplicablemente momificados. Junto a ellos un documento que testimoniaba los sucesos que dieron lugar a la historia y muerte de ambos, y que los estudiosos datan como de alrededor del siglo XIV, es decir, contemporáneo del cuento de Girolamo y Salvestra en el Decamerón de Bocaccio. ¿Fueron los Amantes de Teruel una inspiración para el escritor italiano? Tiene toda la pinta a la vista del hallazgo de las momias, cuyo análisis ha determinado que se corresponden a un hombre y una mujer que fallecieron a principios de siglo XIV.

MOMIAS EXPUESTAS EN 1889

MOMIAS EXPUESTAS EN 1889

En la literatura universal, se han relacionado desde antiguo con la leyenda turolense historias sobradamente conocidas, como el relato de Tristán e Isolda. Incluso se cree que pudo ser inspiración de Romeo y Julieta, a través de unas cartas entre Cervantes y Shakespeare. También fue inspiración de obras románticas como La novia de Lammermoor, de Walter Scott. Muchos grandes escritores y dramaturgos se han acercado a esta historia versionándola, siendo las más conocidas las de Tirso de Molina y Juan Eugenio Hartzenbusch . También la reseñaron Mariano José de Larra y Tomás Bretón.

Otras disciplinas artísticas se han inspirado en el relato de amor imposible de los Amantes de Teruel. El cuadro más significativo es el expuesto en el Museo del Prado, de Muñoz Degraín. El director de cine Raymond Rouleau lo llevó a la gran pantalla en 1962. Y Edith Piaf le dedicó una hermosa canción.

Las momias, después de varias ubicaciones a lo largo de los siglos, descansan en un mausoleo de alabastro, obra del escultor Juan de Avalos , sito en la Iglesia de San Pedro en Teruel. Desde 1997 la ciudad recrea esta leyenda , transformándose en la villa medieval que fue testigo de la historia de amor más veces contada.

MAUSOLEO DE LOS AMANTES

MAUSOLEO DE LOS AMANTES

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