EL SÍMBOLO DE LA ANGUSTIA. El Grito, Edvard Munch.

“Paseaba por un sendero con dos amigos – el sol se puso – de repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio – sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad – mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad, sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza; creí oír un alarido, pinté esa imagen, pinté las nubes como sangre de verdad. Los colores estaban chillando…”

EL GRITO - EDVARD MUNCH

Hoy, que seguramente ya has dibujado en la mente un bosquejo de la complejidad del ser humano, voy a hablarte, Visitante del Futuro, de un cuadro tan aparentemente simple en sus trazos pero a la vez tan complejo en su interpretación, que marcó un antes y un después en la definición del arte y la admiración por la belleza. Dicen que la perturbada personalidad de su autor es clave para explicarlo, pero en mi opinión, la imagen que se nos muestra trasciende a cualquier interpretación objetiva. Esta obra de arte se siente, se escucha… cada cual guardamos en nuestro subconsciente el grito de angustia que muchas veces querríamos liberar y no nos atrevemos. Pero cuando nos plantamos delante del lienzo El Grito, lo escuchamos nítidamente, y un sentimiento atávico nos invade: es la propia angustia de nuestra existencia, nuestra finitud, nuestra insignificancia…

Sólo un loco pudo haberlo pintado“, escribió el propio Edvard Munch en el reverso de una de las obras de arte más iconográficas de nuestro tiempo. Bueno, cuatro, que son las versiones de El Grito (1893-1910). Una depresión marcada por su introversión, sus continuos excesos alcohólicos y un historial familiar bastante oscuro son seguramente los ingredientes necesarios para que el pintor reprodujera el angustioso momento de esta forma.

Cuatro versiones del cuadro

Originalmente llamó a esta pintura El grito de la naturaleza y fue creada como parte de la serie Friso de la vida sobre la vida moderna, el amor, la angustia y la muerte. Una figura andrógina en primer plano, que simboliza a un hombre moderno en un momento de profunda angustia y desesperación existencial, llamativos trazos, siluetas y combinación de colores, que nos transportan hacia un mundo sórdido y oscuro.

Munch fue considerado el precursor de la corriente artística denominada expresionismo, surgida a principios del s. XX. Un movimiento que revela el lado pesimista de la vida generado por las circunstancias históricas del momento. La cara oculta de la modernización, la alienación, el aislamiento, la masificación, se hizo patente en las grandes ciudades y los artistas, creyeron que debían captar los sentimientos más íntimos del ser humano. La angustia existencial es el principal motor de su estética. Los rasgos que definen sus cuadros son: representación de sentimientos y emociones por encima de la realidad objetiva, colores fuertes y puros, formas distorsionadas, rostros desfigurados y tristes, expresividad y fuerza psicológica, y composiciones agresivas.

ICONOS POP INSPIRADOS EN EL GRITO Es un cuadro incómodo, que atraviesa el tiempo y se aloja en la memoria, generando un sentimiento nada agradable. Entonces, ¿por qué se ha convertido en un icono de la cultura popular? Una vez más, el ser humano del s. XX desacralizó y banalizó su imagen, como intento de desactivar ese sentimiento que atraviesa al espectador y le hace reflexionar sobre los derroteros que está tomando nuestra existencia. El grito adquirió estatus de icono cultural tras la Segunda Guerra Mundial. En 1961 la revista Time lo utilizó en la portada de su edición dedicada a los complejos de culpa y a la ansiedad. Entre 1983 y 1984, el artista pop Andy Warhol realizó una serie de estampaciones en seda sobre las obras de Munch… La reproducción de la obra en toda clase de productos, desde camisetas hasta tazas de cerámica, pósteres o llaveros, testimonio de ello.

Además, diversas anécdotas alrededor de su existencia, han provocado que todos en algún momento nos hayamos interesado por esta obra. Por ejemplo, que la inspiración de Munch para pintar así y no de otra manera el rostro de la figura principal del cuadro, fue la momia de la cultura Chachapoyas (Perú) extraida en 1877 y exhibida en el Museo Etnográfico del Trocadéro en París, donde primero el pintor francés Paul Gauguin la utilizó como fuente de inspiración, y posteriormente copiara el propio Munch.

MOMIA CHACHAPOYAS

Otro dato anecdótico es que se dice que a Munch le gustaba “envejecer” sus obras dejándolas expuestas a la intemperie y “maltratándolas”. Así, en la versión de 1893, en la parte derecha del cuadro, donde se aprecia una marca más oscura en vertical, hay una raja de arriba abajo y se aprecian manchas de cera. Además, detrás del lienzo se encuentra dibujado un primer intento de esta obra realizada por el mismo artista. Sin acabar y con los colores más importantes ya marcados, se puede observar cómo empezó delineando la escena.

Dos de las versiones también aparecieron en los medios de comunicación cuando fueron las protagonistas de dos robos: en 1994, El grito de la Galería Nacional de Oslo fue robado en pleno día por una banda de ladrones que tardaron 50 segundos en perpetrar el crimen, y se permitieron dejar esta nota: “Gracias por la falta de seguridad”. Tres meses después el cuadro fue recuperado en una acción conjunta efectuada por la policía noruega en colaboración con Scotland Yard y el museo Getty. Asimismo, en 2004, la versión expuesta en el Museo Munch fue robada a mano armada por tres hombres enmascarados. Se recuperó en 2006 por la policía noruega. Sin embargo, el daño causado era ya irreparable. El deterioro, debido a la humedad en la zona baja de la pintura, causó una decoloración que impide que el cuadro pueda ser completamente restaurado.

EGRITO, DESPUÉS DE MUNCH - ANDY WARHOLAndy Warhol's The Scream (After Munch)

La única versión que permanece en una colección privada es la versión a pastel sobre tabla pintada en 1895. Esta es la versión más colorida y vibrante de las cuatro existentes, el único original cuyo marco fue pintado a mano por el artista para incluir su poema donde detalla la inspiración de su obra. Además, en este lienzo una de las dos figuras en el fondo se vuelve a mirar hacia el exterior del paisaje urbano. Es una de las obras de arte más caras de la Historia, ya que fue subastada por Sotheby’s en 2012 por 119.922.000 dólares al empresario estadounidense Leon Black.

Para terminar, sólo puedo añadir que si los seres humanos hubieran seguido nuestros consejos, quizá no hubieran desaparecido, estimado amigo. Les pedí que se deshicieran de todos los prejuicios aprendidos de una sociedad contaminada por el consumismo atroz, la urgencia por conocer datos inútiles y la superficialidad de la imagen. Les rogué que miraran ésta o cualquier obra de arte con ojo crítico, con discernimiento y sentimiento, que miraran más allá de las pinceladas y el color… pero era demasiado tarde. Hoy pongo toda mi fe en ti. Hasta pronto.

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