V. Los Visitantes

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Visitante del futuro: este post te resultará, cuando menos, interesante. Los humanos, en su infinita ignorancia, han imaginado muchas veces que tú y los de tu especie os mostraréis ante nosotros cuando todavía estemos poblando este planeta. Todavía hoy, en pleno siglo XXI, obvian nuestro mensaje y no creen estar avocados al fracaso… y a la extinción. Sin necesidad de ayuda exterior. Nada. Sólo la mano del hombre destruirá al hombre.

Por eso, en la mayoría de las ficciones escritas y emitidas sobre un posible fin del mundo, aparecen alienígenas que quieren usurparnos nuestro tesoro más preciado (ahora es cuando puedes echarte a reír porque hablo de la Tierra), y acabar con nuestra especie. Claro que, en nuestro infinito egocentrismo, también suele aparecer un héroe o una heroína, o un grupo de ellos, que repele la amenaza exterior con muy pocos recursos pero mucha iniciativa e inteligencia.

¿Cuándo empezó la humanidad a pensar que no estábamos solos en el universo? ¿Cuándo se popularizó la idea de que otras civilizaciones podrían arribar aquí albergando malas intenciones? A lo largo del siglo XX, creció de forma exponencial un género artístico dentro de la literatura, el cine y la televisión: la ciencia-ficción. Diferentes publicaciones literarias durante la primera mitad del siglo fueron dando paso a la popularización del cómic y a diferentes producciones cinematográficas que tuvieron más o menos éxito.

Orson Welles sembró el pánico con La Guerra de los Mundos

Orson Welles sembró el pánico con La Guerra de los Mundos

Seguramente el pistoletazo de salida de este fenómeno que se extendió como un reguero de pólvora gracias a los mass media entre la población, fue la anécdota de la Guerra de los Mundos, protagonizada por Orson Welles. La novela de Herbert George Wells fue adaptada por aquél en 1938 para crear un serial radiofónico que en su momento creó gran alarma social. Se emitió como noticiario de carácter urgente, lo que provocó escenas de pánico entre los ciudadanos de Nueva Jersey y Nueva York, que creyeron que se estaba produciendo una verdadera invasión alienígena de la Tierra. La ingenuidad de un público que aún no conocía la televisión contribuyó al éxito de la propuesta de Wells.

A finales de los años ’70 y principios de los ’80, dos acontecimientos cinematográficos hicieron crecer la expectación por estos temas, consiguiendo que definitivamente todos levantáramos la vista para mirar hacia las estrellas y preguntarnos qué hay más allá. Se trata de la saga Star Wars y la película E.T., que todavía hoy cuentan con hordas de fans en todo el mundo. Dos historias diseñadas para todo tipo de público, que sin embargo no trazaban a las sociedades extraterrestres como malvadas.

Así que, en 1983 el asunto de la invasión extraterrestre saltó a la pequeña pantalla. Y fue tal el éxito de la serie, que marcó una generación. Era V: Los Visitantes. ¿Te suena? Su creador, Kenneth Johnson, ostenta logros suficientes como para quedar en la memoria colectiva de miles de personas que crecieron con sus producciones, ya que es el creador, hacedor y/o productor de las series televisivas The Incredible Hulk, The six million dollar man y The Bionic Woman, entre otras prestigiosas series. Pero sin duda V fue su mayor logro, habida cuenta de que a nivel mundial es considerada la serie televisiva más famosa de la década de los 80′.

En 2009 se intentó hacer un remake por la fuerza de tantos fanáticos y seguidores. Esta producción, renovada, con posibilidades tecnológicas con las que la anterior producción no contaba, y la inclusión de algunas estrellas del antiguo reparto, no lograron resultados satisfactorios a lo largo de sus dos temporadas. La vieja producción aun con sus limitaciones técnicas eclipsaba con su recuerdo esta nueva propuesta.

¿El argumento? De manual, o eso pensamos ahora. Porque por aquel entonces ni los efectos especiales ni las batallas interestelares eran parte del imaginario colectivo, como ahora. Los que éramos unos niños pasamos mucho miedo…

Lagarto, lagarto...

Lagarto, lagarto…

Extraterrestres de apariencia prácticamente humana (tienen únicamente la voz metalizada y llevan gafas oscuras para evitar los rayos de sol) llegan a la Tierra desde el cuarto planeta de la estrella Sirio en una flota de 50 enormes naves nodrizas que “aparcan” sobre las principales ciudades del mundo. Parecen ser amigables, y buscan la ayuda de los seres humanos para obtener ciertos productos químicos que necesitan en su propio planeta. A cambio, prometen compartir su avanzada tecnología con los seres humanos. Los gobiernos del mundo aceptan y ellos ganan influencia en las más altas esferas de poder. Sin embargo, empiezan a pasar cosas raras. Algunos científicos empiezan a encontrar hostilidad por parte de los medios de comunicación y restricciones legales en sus actividades. Aquellos que investigan esta situación desaparecen sin rastro.

El periodista Michael Donovan descubre que debajo de su disfraz humanoide, los extraterrestres son reptiles de preferencias carnívoras, con gusto marcado por roedores, aves y, en ocasiones, tarántulas. Poco a poco se revelan las verdaderas intenciones de los visitantes: robar toda el agua de la Tierra y cosechar a la humanidad como fuente de alimento.

La malvada Diana

La malvada Diana

Los científicos son perseguidos para desacreditarlos. Incluso algunas personalidades importantes son sujetas a una especie de lavado de cerebro (llamado “conversión”), la cual hace que tengan obediencia total hacia los Visitantes, aunque la humanidad no perciba los pequeños cambios que esto implica en la gente que sufre el proceso. Los Visitantes acabarán con el mundo conocido, liderados por una lagarta malvada e implacable llamada Diana, aunque el vértice de la estructura jerárquica es el Emperador, que nunca aparecerá en la serie.

De este modo, los humanos que sospechan o conocen las intenciones de los visitantes, se organizan en un movimiento de Resistencia

La Resistencia

La Resistencia

dispuesto a sacar a la luz la verdad y a atacar a los extraterrestres hasta donde les sea posible. En Los Ángeles lidera este movimiento la Dra. Julie Parish, a la que se une Donovan. Además, dentro de los propios Visitantes, surge la disidencia de quienes se oponen a los planes de los de su propia raza, organizados en la llamada Quinta Columna, e intentan ayudar a la Resistencia de cualquier manera posible.

El final no te lo cuento, tendrás que ver los 24 capítulos de las tres temporadas que guardamos en nuestros Archivos Supersecretos. Sólo decirte que te sorprenderán varias cosas. Por ejemplo, los efectos especiales, muy pobres incluso para la época, pero que quedaron grabados a fuego en nuestras mentes. Caras de humanoides rotas para dejar ver a los lagartos que se escondían tras las caretas, alienígenas comiendo ratas como si de un manjar se tratara, el nacimiento de un bebé lagarto, los disparos de las pistolas láser… son algunas de las cosas que nos mantenían pegados a la tele.

Las pistolas láser

Las pistolas láser

Otra curiosidad es que la serie es una alegoría al régimen nazi, en sus años de ascenso, ya que los Visitantes tienen una fuerte estructura jerárquica militar con un símbolo que recuerda a la esvástica, al tiempo que lo más jóvenes son llamados a unirse en una especie de fuerzas juveniles. E incluso Diana, con su gusto por hacer experimentos que prueban la capacidad humana con sus procesos de conversión, se convierte en una referencia ineludible al famoso Doctor Josef Menguele. Asimismo, la Resistencia es llamada así por la organización del mismo nombre que intentó repeler la invasión nazi en Francia. El nombre de la serie se refiere a las pintadas, con la V de Victoria, que los miembros de la Resistencia hacen sobre los carteles publicitarios que rezan “Los visitantes son nuestros amigos”.

Esvástica visitante

Esvástica visitante

La victoria final (humana, claro), llegará con moraleja. No toda la población está de acuerdo con los actos de sus líderes, la lucha del bien contra el mal tiene muchos estadios intermedios, y de algo perverso puede nacer algo hermoso y esperanzador. Es muy importante en esta historia “la niña de las estrellas”, nacida de una humana y un lagarto por un experimento de la pérfida Diana.

Miles de juegos y fantasías extraterrestres poblaron nuestra infancia, y todavía sentimos escalofríos cuando recordamos aquellos ojos reptilianos inyectados en sangre de los lagartos alienígenas. Y a pesar de todo el éxito cosechado, ningún actor triunfó más allá de la serie. Bueno, ninguno no. ¿Te suena el nombre de Freddy Krueger? Quizá en otro momento te hablaremos de nuestras peores pesadillas…

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