NAPOLEON MISTERIOSO

Probablemente Napoleon sea uno de los personajes históricos más conocidos de la historia del mundo y si mencionas su nombre a cualquiera enseguida le vendrá a la cabeza la imagen de este gobernante y militar francés con la mano metidita dentro de su chaqueta. Si al que se lo mencionas es de nacionalidad española le vendrán a la cabeza los Levantamientos del 2 de Mayo y cómo hicimos poner pies en polvorosa a aquél que había conquistado media Europa. Siempre se ha mirado con interés la vida y obra de este producto de la Revolución Francesa y son muchos los que opinan que se adelantó al menos 100 años a la historia militar del mundo. A mi modo de ver, que al final resultase derrotado no dice mucho del genio que dicen que tenía pero, ¿quién soy yo para poner en duda afirmaciones semejantes? Cuando le preguntaron por China, Napoleon contestó: “Ahí yace un gigante dormido. Déjenlo dormir. Para cuando despierte moverá al mundo”, demostrando de esta forma algo de esa clarividencia que dicen que tenía. Ahora bien, ¿de dónde nació esa capacidad para ver más allá mientras tenía la mano metidita en la chaqueta? La respuesta la dio en el año 2010 el Dr. André Dubois quien, contratado por el Gobierno galo, recibió la suma de 140.000 dolares para averiguar el motivo de la baja estatura del que fuera Emperador de Francia, demostrando de esta forma que no sólo nuestro gobierno se gasta el dinero en gilipolleces. Cuando el Doctor Dubois andaba metiendo mano por la hipófisis del esqueleto de Napoleon (que vete a saber tú dónde está) notó un pequeño y extraño bulto.

– Olala, qu’est-ce que c’est?

Se debió decir el cientifico gabacho, tras lo cual pugnó con el bulto hasta lograr desprenderlo del imperial craneo y descubrir, oh mon Dieu, que aquella protuberancia no era otra cosa sino un microchip. Pero no un microchip cualquiera como puede ser el que nos haya implantado el gobierno a ti y a mí, no no, el microchip de Napoleon haciendo honor a su insigne persona era, segun el Dr. André Dubois, uno superavanzado.

No se quedaron ahí las investigaciones del buen Doctor Dubois. Demostrando unos conocimientos de historia tan extensos como sus conocimientos médicos, llegó a determinar que fue durante la desaparición de Napoleon en el Golpe de Estado de Termidor de 1794 cuando le fue implantado el aparatejo. El Emperador declaró en aquel entonces que había sido arrestado, pero ese confinamiento nunca quedó reflejado en ningún registro, lo que le dió a Dubois un indicio del subterfugio usado llegando gracias a ésta y otras pistas a una logica deducción: dado el desarrollo tecnológico del mundo en aquel lejano Siglo XVIII, el implante sólo podía tener un origen extraterrestre.

A partir de aquel verano de 1794 el nombre de Napoleon Bonaparte, hijo de Carlos y de Leticia, comenzó a brillar con luz propia sumando éxito trás éxito en cualquier campaña que acometiese. Gracias a aquel supermicrochip (que todo hay que decirlo, le provocaba según el Doctor Dubois unos dolores en el corazón que el Emperador aliviaba metiendose la mano por la chaquetilla y frotándose el pecho). Napoleon fue ganando batalla tras batalla con estrategias adelantadas a su tiempo poniendo Europa a sus pies y a los de Josefina… hasta que llegaron los españoles y le empezamos a joder el chiringuito. ¿No se hincha tu pecho patrio al saberte vencedor no sólo de un insigne estratega que para más cojones era francés, sino de toda una civilización extraterrestre? Así somos en esta piel de toro que con dos cojones y un “Vivaspaña” en la boca nos merendamos al más pintado por muy genio militar o marciano que sea.

Escucharás historias que pongan en duda los descubrimientos del Dr. Dubois. Que si tal Doctor no existe, que si Napoleon no desapareció en aquel 1794, que si qué gilipolleces me cuentas de implantes extraterrestres, que si este descubrimiento ya salió a la luz en el año 1997 en la revista Weekly World News… Habrá incluso quien ponga en duda la veracidad de esta publicación, hermana mayor de nuestro semanario Noticias del Mundo que tantas revelaciones nos hicieron allá por los años 90 (y del que te dejo un enlace para que te leas un par de números). Pero no dudes joven nacional que todas estas patrañas lo único que intentan hacer es ocultar una realidad que haría tambalearse el mundo tal y como lo conocemos: a Napoleon le ayudaron los marcianos y nosotros le dimos por el culo.

Napoleon

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