UNA EXTRAÑA DESAPARICIÓN (Agatha Christie)

La mejor receta para la novela policiaca: el detective no debe saber nunca más que el lector.

Hoy te voy a hablar de una escritora muy importante para mí. Y es que yo me hice mayor – literariamente hablando – con Agatha Christie. Con apenas once años ya me había leído todas las obras juveniles de aventuras y misterio que valían la pena. Y cayó en mis manos “por equivocación” la novela Diez Negritos. Aluciné. No sólo había cadáveres de verdad (de hecho, precisamente en esta novela los protagonistas caen como moscas), sino que me maravilló cómo la escritora manejaba los datos de la trama de forma magistral para engañar al lector. Siempre he pensado que Agatha hubiera sido una buena tahur si en vez de palabras manejara naipes…

AGATHA CHRISTIE ESCRIBIENDO

AGATHA CHRISTIE ESCRIBIENDO

Se pueden contar muchas cosas de May Clarissa Miller, la reina del crimen conocida como Agatha Christie, como que pertenecía a una familia de clase media alta, cuya fortuna fue dilapidada por su padre en el juego. O que el apellido con el que se hizo famosa era el de su primer marido, Archibald Christie, un coronel del Ejército Británico y aviador en la Gran Guerra, con el que no le fue demasiado bien. O que su madre era una psíquica con percepciones extrasensoriales, y fue educada en un hogar de creencias esotéricas.

También podríamos decir que sus conocimientos en venenos los adquirió mientras colaboró, durante la I Guerra Mundial , como enfermera en la Voluntary Aid Detachment (VAD), donde atendió soldados heridos en el Hospital de Torquay, y como dispensadora hospitalaria para la Cruz Roja. Y que su segundo matrimonio con el arqueólogo Max Mallowan, a quien acompañó en todos sus viajes a Irak y Siria, inspiraron varias de sus novelas de corte más exótico.

En cuanto a su obra, es importante señalar que es la autora que más libros ha vendido de todos los tiempos después de La Biblia y William Shakespeare (la friolera cantidad de unos 4.000 millones de ejemplares). Los títulos que casi todos hemos leído, resuenan en el inconsciente colectivo como parte de la cultura popular de todo el mundo, destacando Asesinato en el Orient Express, Diez Negritos, Muerte en el Nilo o El asesinato de Roger Ackroyd (que fue votada como la mejor novela de crimen de todos los tiempos por 600 pares de la Asociación de Escritores de Crimen).

DAVID SUCHET COMO HERCULES POIROT

BRIAN EASTMAN COMO HERCULES POIROT

Dio vida a dos personajes que son ya un clásico en la literatura de suspense. El detective Hercules Poirot y la anciana Miss Marple.

El primero, es un detective belga, de físico peculiar, atildado hasta el extremo, que impresiona a todo el mundo con la “utilización de sus células grises” para resolver los casos más complicados, y cuyos métodos son totalmente distintos a los seguidos por la policía: él se detiene en el estudio de la naturaleza humana y utiliza la psicología para sacar conclusiones, desprecia las pistas que al parecer se presentan claras y se interesa más por los detalles que aparentan ser insignificantes.

La segunda, es una dama entrada en años, residente en St. Mary Mead. Observadora, atenta, pero sobre todo curiosa (de hecho, es extremadamente cotilla), y amante de los enigmas y misterios, que no son ningún problema para ella, debido a su capacidad curiosa y analítica. Su conocimiento de la naturaleza humana la ha ayudado a descubrir muchos casos imposibles incluso para los más importantes inspectores de Scotland Yard.

JOAN HICKSON COMO MIS MARPLE

JOAN HICKSON COMO MIS MARPLE

Pero aunque todos estos datos están muy bien, y nos acercan a la vida y obra de esta autora, hay un suceso en su biografía que a los Hermanos Shur nos mantiene perplejos y expectantes. Se trata de su propia desaparición durante once días, cuyo misterio, digno del mismísimo Poirot, nunca fue explicado satisfactoriamente.

Fue una mañana de diciembre de 1926, en Guilford, un pueblo tranquilo en las afueras de Londres. Un Morris Cowle nuevo, con las puertas sin asegurar, estaba abandonado en una cantera cerca de un manantial. En el interior del vehículo podían verse muchos objetos en completo desorden: un periódico arrugado, un abrigo de piel en el piso, una maleta abierta y un permiso de conducir. Todo ello perteneciente a Agatha Christie.

UN MORRIS COWLE, COMO EL QUE DEJÓ ABANDONADO AGATHA CHRISTIE

UN MORRIS COWLE, COMO EL QUE DEJÓ ABANDONADO AGATHA CHRISTIE

La policía, por supuesto, no tardó en llegar. Como en una de sus novelas, los hechos comenzaron encadenarse de manera misteriosa. Nadie sabía nada de ella, solamente que no estaba en su casa. Agatha Christie estaba desaparecida.

Los días pasaban y la inexplicable situación comenzó a inquietar profundamente al Gobierno británico, movilizó a todo Scotland Yard, ocupó las primeras páginas en los periódicos más importantes del país y sumió en la perplejidad a familiares, amigos y lectores. Más de mil agentes de policía, 15.000 voluntarios y varios aviones rastrillaron e investigaron la zona rural. Incluso, hasta el célebre novelista Sir Arthur Conan Doyle, que mucho sabía de misterios y deducciones por ser el padre de Sherlock Holmes, intentó ayudar en las pesquisas, aunque sin éxito.

ARTÍCULO DE SU DESAPARICIÓN

ARTÍCULO DE SU DESAPARICIÓN

Se descubrió que el matrimonio de Agatha y Archie había mantenido una fuerte discusión aquella mañana. Él le había pedido el divorcio y decidido abandonar la casa conyugal durante un tiempo, ya que mantenía una relación con otra mujer, su secretaria Nancy Neele. Esa misma noche, Christie desapareció de su residencia “Styles” en Berkshire, dejando una carta a su secretaria donde informaba que estaría en Yorkshire. Además, la escritora había perdido recientemente a su madre, lo que le dejó claramente perturbada y al borde de un ataque de nervios, ya que no podía dormir, apenas comía, y constantemente movía de un lugar a otro los muebles y los objetos en su casa.

De este modo, las teorías comenzaron a multiplicarse: algunos decían que se había suicidado ahogándose en el manantial donde se halló su coche abandonado, otros hablaron de un posible asesinato cometido por el marido de la escritora. No faltó quien asegurara que todo el episodio había sido ideado por la propia Agatha para ganarse publicidad. Pero nada estaba claro.

El misterio aumenta aún más cuando el hermano de Agatha reveló que había recibido una carta de ella. De acuerdo con el matasellos de correos, se envió por correo desde Londres, el día después de su desaparición, es decir, en un momento en que se suponía que vagaba en algún lugar en el bosque de Surrey. El domingo siguiente, en una entrevista con el Daily Mirror, Archibald reconoció que su esposa se había “planteado la posibilidad de desaparecer a voluntad”. Algún tiempo antes ella había dicho a su hermana que podría desaparecer si quisiera, que lo tenía bien pensado. Quizá, después de todo, era otra cosa distinta a un suicidio o a un asesinato de su marido.

Así pues, once días después de la desaparición de Agatha, y cuando ya iban a darla por muerta, en el periódico Times apareció un aviso:

Amigos y parientes de Teresa Neele, hasta ahora residente en Sudáfrica, por favor comuníquense con ella mediante este periódico.

El remitente decía Hydropathic Hotel, Harrogate. El misterio parecía estar a punto de aclararse. Por la sencilla razón de que el apellido de la tal Teresa era el mismo que el de la amante del marido de Agatha Christie.

ARTÍCULOS SOBRE SU HALLAZGO

ARTÍCULOS SOBRE SU HALLAZGO

El 14 de Diciembre de 1926 Archibald fue a hospedarse en el hotel Hydropatic, tras asegurarse que la mujer que decía ser Teresa Neele era en realidad su desaparecida esposa. A su llegada, se enteró de que Agatha había estado allí durante diez días, tenía una bonita habitación en el primer piso, y ella parecía normal y feliz. Había estado cantando, bailando, jugando al billar, leyendo cómo los periódicos hablaban de su desaparición, charlando con otros huéspedes, dando paseos… Estaba leyendo un artículo sobre ella cuando su marido se acercó a ella. “Parecía que para ella era alguien a quien conocía de algo, pero no sabía exactamente quién era”, dijo el gerente del hotel. “Ella sufrió una pérdida total de la memoria y creo que no sabe quién es”, declaró Archibald a la prensa.

Los médicos confirmaron más tarde que sufría de amnesia, y por ello recibió posteriormente un tratamiento psiquiátrico en Harley Street. Pero para otros, su comportamiento no se parecía al de una persona con amnesia: el día de su desaparición llevaba un vestido de lana verde, una chaqueta gris y un sombrero de terciopelo, y sólo unas pocas libras en su bolso. Cuando la encontraron, ella estaba vestida elegantemente y tenía 300 libras en ella. Se había registrado bajo el nombre de Teresa Neele, y dijo que era de Sudáfrica. Su última biografía cree que el extraño comportamiento de la escritora fue debido a un “estado de fuga amnésico” generado por un trauma o una depresión. En este tipo de estado, hay una pérdida de identidad o incluso la formación de una nueva. Pero la opinión en cuanto a las razones de su desaparición continúa aún hoy dividida.

De hecho, ha habido incluso explicaciones más bizarras e imposibles de creer, como la posibilidad de haber sido abducida o incluso haber tenido un affaire con un humanoide de origen extraterrestre. Total, por opinar todavía no se paga…

AGATHA (1979)

AGATHA (1979)

Y nunca, jamás, quiso explicar o decir nada al respecto. Cuentan incluso que el mismo día de su muerte, el 13 de enero de 1976, se negó a confesar algo, y que estalló en carcajadas cuando le pidieron que por favor confesara si su desaparición había sido un simple estado de fuga.

La extraordinaria desaparición inspiró años después la película Agatha (1979), en la que Vanessa Redgrave interpreta a la escritora y Timothy Dalton encarna a su marido, Archi Christie. Además, se han rodado más de 125 películas y series basadas en sus obras.

Así que tienes entretenimiento para largo, Visitante del futuro. Baja a nuestros Archivos Supersecretos, allí encontrarás sus novelas, sus películas, sus series, y… ¿quién sabe qué más?

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