EXPERIMENTACIÓN EN HUMANOS. El lado salvaje del progreso.

imagen1Bienvenido de nuevo querido lector, o quizá debería decir sujeto de experimentación… Sí, casualidades de la vida, hace unos días, me puse a ver una película llamada “El Experimento” en la que desde un proyecto científico, se escogen a ciertas personas de la calle, como tú o como yo, por una cierta cantidad de dinero (qué poco valor le damos a todo cuando hay dinero de por medio), les invitan a participar en un experimento en el que recrearán una prisión, ocho harán de policías y doce harán de presos. No os destripo la película y os animo a que la veáis. Como bien dice la sinopsis “Pero dar a un hombre un poco de poder puede tener consecuencias insospechadas…” por cierto, está basada en hechos reales.

Vladimir Demikhov

Vladimir Demikhov

Hoy día 30 de junio de 2014, me encuentro con esta noticia. Las cosas cambian, ya no hace falta que nos encierren. Nosotros mismos, con las redes sociales, les damos toda la información que desean para el fin que ellos quieran (control mental, comercial, experimental…) y si no, como dicen en la noticia, cambian el algoritmo del programa y listo, sin pedir permiso ni perdón. Desde mi humilde opinión, no todo vale “en nombre de la ciencia”, por mucho progreso que pueda traer, ya que en su nombre se han hecho experimentos crueles (y se siguen haciendo), como los que hizo el doctor Vladimir Demikhov (para algunos el padre de los trasplantes), en los que trasplantó la parte de un perro pequeño en uno grande como se pueden ver en estas imágenes. Aviso que pueden ser fuertes para gente sensible…

imagen2O como en esta otra imagen donde se ve cómo mantuvo viva la cabeza de un pobre animal mecánicamente.

imagen5Aquí os dejo un video para los muy morbosos.

Si esto os había parecido poco, os hablaré muy ligeramente de otro experimento en Rusia, el “experimento del sueño” allá por los años 40 del siglo XX… Es curioso cómo para esos experimentos, tanto americanos como soviéticos, se llevaran tan amistosamente y se ayudaran, dándose información y quien sabe qué más… Este experimento en cuestión, fue llevado a cabo con presos políticos, con lo que os podéis imaginar el tacto que tuvieron los rusos con ellos.

Trataba de ver qué pasaba si mantenían a cinco personas despiertas durante 15 días, usando un gas cuidadosamente para que hiciera efecto pero que no imagen6los matase. Digo VER, porque en aquella época no existían los circuitos cerrados y esos diablos de bata blanca llamados científicos miraban a través de ventanas de 5”. Para que os hagáis una idea, el grosor sería el largo de un Smartphone de última generación y también instalaron algunos micrófonos. Los presos tenían comida para un mes, libros y mantas para taparse (pero no camas), agua corriente (a saber si también adulterada), y baño (en aquella época hasta los Alcántara lo pasarían mal).

Si queréis más información sobre este experimento, buscad por la red, seréis los únicos responsables de vuestras pesadillas…

Me despido por hoy. Hasta la próxima. Y tal.

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