AUTOBUSES BLANCOS

Querido visitante del futuro, acabo de jurar mis votos en esta Hermandad y estoy deseosa de contarte mil cosas maravillosas. Esta humanidad que estamos dejando atrás está llena de guerras, envidias, codicias y dinero… mucho dinero que corrompe. Pero al mismo tiempo está llena de bondad, altruísmo, valentía, coraje y amor… mucho amor que reconcilia. De éstas últimas cualidades es de las que te hablaré, las malas te las contará cualquiera, las buenas, como no venden, se quedan en el olvido…

Hoy te hablaré de valentía y coraje…

Imagina…

Imagina un país dónde las personas se distinguen entre blancos y negros, donde el color de la piel decide si tienes derechos o no… Este país se llama Estados Unidos y estamos en la década de los ciencuenta en pleno siglo XX.

Condado de Montgomery (Virginia): Los autobuses urbanos eran para blancos, se permitía que los negros subieran en la parte de atrás y algunas zonas centrales, pero estaban obligados a ceder el asiento a cualquier persona de raza blanca cuando se lo pidiera.

Claudette Colvin

Claudette Colvin

El 2 de marzo de 1955, Claudette Colvin, una niña de color de 15 años, venía del colegio con dos compañeras, se sentaron en la zona central de autobús. Sus dos compañeras iban hablando y riendo, ella estaba ensimismada mirando por la ventanilla. Una mujer blanca se paró de pie al lado de ellas, esperando a que le cedieran el asiento. El conductor del autobús (que se encargaba de cumplir la ley) le gritó a Claudette que se levantara. Sus compañeras lo hicieron y se fueron a la parte de atrás, ella volvió su cabeza, miró a la señora y al conductor y continuó mirando por la ventana. Ante la muda negativa de Claudette a ceder el asiento, el conductor paró cuando vió un coche patrulla de la policía, éstos subieron al autobús y viendo que la niña no se movía la agarraron por las muñecas y la arrancaron del asiento, la esposaron y se la llevaron detenida, metiendola en una celda para adutos en la comisaría. Con los años, Claudette declararía: “No podía levantarme ese día. La historia me mantuvo pegada a mi asiento. Sentí la mano de Harriet Tubman empujándome hacia abajo en un hombro y la de Sojourner Truth empujándome en el otro”.

A partir de ese día, un movimiento empezó a extenderse en Montgomery. Aurelia Browder, Susie McDonald, Janette Reese y Mary Louise Smith se negaron en los meses siguientes a ceder el asiento a personas de raza blanca.

Foto de arresto de Edgar Daniel Nixon

Foto de arresto de Edgar Daniel Nixon

Edgar Daniel Nixon era un líder afro-americano de derechos civiles y organizador sindical que jugó un papel crucial en la organización del boicot a los autobuses de Montgomery. Él fue quíen buscó a la persona adecuada como icono de la lucha. Claudette Colvin fue madre soltera poco después de salir de la cárcel, Mary Luoise Smith tenía un padre alcoholico, Janette Reese era vulnerable y respondía con temor a las amenazas… Ninguna era la candidata perfecta. Él buscaba alguien sin mácula.

Y entonces llegó Rosa Parks…

Rosa Parks y Martin Luther King al fondo

Rosa Parks. Martin Luther King al fondo

El 1 de diciembre de 1955, una costurera de 42 años, habitual de la iglesia, casada estable y con la desgracia de no haber tenido hijos, volvía de un largo día de trabajo, con las manos llenas de pinchazos de las ajugas y el frío de la estación. Agotada y deseando volver a casa, pronunció las tres palabras más famosas del Movimiento por los Derechos Civiles: “No me muevo”. Con esto llegó su detención y Edgar Nixon vio a la figura perfecta. Le proporcionó abogado y aunque contaba con la bendición de la madre y el esposo de Rosa, le costó convencerla para que aceptara el reto.

A raiz del arresto y la aceptación de Rosa Parks de ser icono de la lucha, Edgar Nixon comenzó la demanda y boicot a los autobuses del Condado de Montgomery. Se esperaba un boicot corto, de apenas unos días, pero duró 381 días con toda la oposición política, amenazas policiales y sacrificios de la comunidad negra que iban andando a trabajar o cancelaban viajes.

El 1 de febrero de 1956 se presentó una demanda civil contra la compañía de autobuses, el caso se llamó Browder vs. Gayle. Las demandantes eran: Aurelia S. Browder, Susie McDonald, Claudette Colvin, Mary Louise Smith y Jeanatte Reese.

El 5 de junio de 1956, tres jueces de la Corte de Distrito, determinó que la ley de segregación de Montgomery era inconstitucional, violaba la Decimocuarta Enmienda de la Constitución.

El 13 de noviembre de 1956, la Corte Suprema confirmó la sentencia del tribunal inferior.

El 17 de diciembre de 1956, el Tribunal Supremo rechazó la apelación por parte de la ciudad y el estado para reconsiderar su decisión.

Decir que aquí acabó todo sería bonito y final de cine. Pero lo que sí es cierto es que la valentía y el coraje ante la adversidad de la que hicieron gala estas mujeres, fue el principio de un movimiento más grande que llega hasta hoy día luchando por la igualdad de razas. Por desgracia, en los corredores de la muerte en Estados Unidos hay más gente afroamericana que de raza blanca y eso nos indica que, o bien hay mucho inocente encerrado o que el sistema falla cuando tienen que delinquir más. Nos demuestra que, todavía, no somos todos iguales.

Y por hoy me despido de ti, visitante del futuro, en breve te contaré más cosas que puedan ser de tu interés.

Anuncios