UN HOMBRE A UNA NARIZ PEGADO. Cyrano de Bergerac

Tu aprendizaje sobre la naturaleza humana va viento en popa, Visitante del Futuro… Ya te habrás percatado de que en tiempos de crisis buscamos emociones fuertes y tremendas para evadirnos de los problemas. El s. XXI es especialista en ofrecer productos de ocio a la medida de las expectativas del consumidor – cine, música, videojuegos -, pero pienso que éstos te dejan un vacío inquietante, un síndrome de abstinencia difícil de superar aunque consumas más y más. Buscamos con ansia aquello que hace vibrar el cuerpo y el alma. Aquello que te hace reír mientras lloras. Hoy te voy a ofrecer una historia clásica, mitad ficticia, mitad real, y que no desmerece en absoluto a las historias contemporáneas de acción y emoción. Una obra de espadachines, con peleas, bailes, carreras, guerras, amor, versos, traiciones, conspiraciones, emoción, muerte y más amor. Una obra completa y extraordinaria.

Si tiramos de nuestra memoria, cuando nos nombran a Cyrano de Bergerac, esbozamos una sonrisa melancólica y pensamos en la película dirigida por Jean-Paul Rappeneau en 1990, y protagonizada por Gérard Depardieu. Aquel film, de éxito rotundo entre el público y en diversos festivales cinematográficos, nos acercó a la historia de un personaje de la literatura clásica creado por Edmond Rostand allá por finales del s. XIX.

Un narigudo y quijotesco espadachín de Gascuña, agudo, atrevido, valiente, ligeramente impertinente e irónico. Poeta enamorado, filósofo de la libertad, conmovedor, encantador, fuerte, ágil e inteligente. Consigue ofender pero a la vez atrae. Caballero orgulloso y coherente, un hombre íntegro que jamás aceptaría venderse. Ágil con la espada y con el verso. Pero Cyrano tiene un problema. Una deformación que se concentra en su gran nariz. Está obsesionado con su nariz desproporcionada y su problema con ella se enquista en su espíritu y tiñe toda su existencia, que se vuelve por ello complicada y difícil. Sufre.

Cyrano y Roxanne

Cyrano y Roxanne

Está enamorado de una mujer hermosa, su prima Roxanne, pero dada su propia fealdad, no espera nada de ese amor. Roxanne, por su parte, está enamorada de Christian de Neuvilette, que es un cadete de soldado. A diferencia de Cyrano, Christian es guapo, pero no posee el ingenio del protagonista. Cyrano pacta con Christian escribirle cartas de amor a Roxanne, pues de esta forma logrará al menos expresarle a su amada sus sentimientos, fabricando un juego inteligente que va tejiendo una trampa para los personajes, cerniéndose la tragedia sobre todos ellos, no terminando nada como cabría esperar.

El extraordinario éxito alcanzado por esta película en su tiempo, quizás se debió a una nueva sensibilidad neorromántica que ha ido creciendo entre el público en los últimos años. Además ofrece una recreación histórica muy lograda; una bella y vitalista aproximación visual y sonora a la Francia barroca y cortesana del reinado de Luis XIII, bajo el gobierno del cardenal Richelieu. Asimismo, el film de Rappeneau representa con gran fidelidad no solamente las artes de la espada, sino también diversos aspectos de las artes de la paz.

Cyrano_de_Bergerac-660576684-largeEl personaje de Cyrano, como ya he comentado, fue creado por el poeta y dramaturgo francés Edmond Rostand, para una obra dramática del mismo nombre estrenada en París, en 1897. Posteriormente ha sido representada en todo el mundo con gran éxito, también en España, siendo la última en el Teatro Valle-Inclán (Madrid) en 2013. Pero además, antes de Gérard Depardieu, esta historia fue llevada al cine en una versión muda de 1900 protagonizada por Constant Coquelin, y de nuevo en otra versión de 1950 protagonizada por José Ferrer(por la que ganó un Óscar). 23p94792022También fue adaptada en la versión moderna Roxanne, película dirigida por Fred Schepisi en 1987, e interpretada por Steve Martin y Daryl Hannah.

Pero… ¿Existió realmente Cyrano de Bergerac?

Lo que muchos no saben es que Hercule-Savinien de Cyrano de Bergerac fue un poeta, dramaturgo y pensador francés del s. XVII, coetáneo de Boileau y de Molière(el cual plagió alguno de sus versos). Soldado, escritor, matemático, astrónomo, inventor, filósofo y un montón de cosas más. Un erudito especialmente imaginativo y adelantado a su tiempo. También se le tiene por uno de los precursores de la ciencia ficción.

No nació en Gascuña, sino en París, en 1619. Adoptó el nombre de Bergerac, correspondiente a las tierras adquiridas por su abuelo, transacción que permitió a su familia entrar en el círculo de la pequeña nobleza. Escogió la carrera militar y se hizo célebre por su arrojo y sus numerosos duelos. La leyenda del Cyrano pendenciero y espadachín nace en esta época, y es que Cyrano era conocido entre sus conmilitones como el “Diablo de la bravura”. Se retiró de la milicia tras recibir una herida en la garganta, y fue entonces cuando comenzó a estudiar filosofía.

Hercule-Savinien de Cyrano de Bergerac

Cyrano fue uno de los más importantes escritores del seiscientos francés, con una personalidad verdaderamente ecléctica: novelista, dramaturgo, autor satírico y epistológrafo. Intelectualmente fue considerado un Libertino, una forma de designar en aquella a un grupo de intelectuales rebeldes y librepensadores que cuestionaban la moral y el orden establecido, tanto político como religioso. Nadie escapó a la crítica y a las cartas satíricas de este autor, enemigo acérrimo de la mediocridad. Decía que él leía las obras de otros para conocer los robos de otros y, en verdad, que a pesar de que muchas veces se tachó su estilo como tosco, fue una de los autores más plagiados de su época. No hubo ninguna Roxanne en la vida de Cyrano, aunque sus lances amorosos fueron muchos y variados, incluyendo las relaciones homosexuales. Fue muy discutido y controvertido, y estudiado por muchos filósofos y escritores. Murió en 1655, como consecuencia de las heridas que le causó una viga al caerle encima (igual que en la obra homónima).

En cuanto a su obra, su primera pieza teatral fue La muerte de Agripina, tragedia en cinco actos y en verso cuyo tema dominante es la mentira, y que fue motivo de escándalo por su intención antirreligiosa. Pero su obra más reconocida y ambiciosa es El otro mundo, que dividida en dos partes, está considerada como un precedente de la ciencia-ficción: Los Estados e Imperios de la Luna e Historia de la República del Sol. Las dos fueron publicadas póstumamente y pacientemente purgadas por sus amigos para evitar la persecución inquisitorial. Existió una obra que completaría una trilogía y que el propio Cyrano cita en el Los Estados e Imperios de la Luna, se trataría de Historia de la centella, un texto que fue robado durante la convalecencia de Cyrano y que contenía un misterioso apéndice sobre la Historia del Diamante.

José Ferrer (1950)

José Ferrer (1950)

En los Imperios de la Luna, el narrador nos explica que en una discusión sobre la posibilidad de la vida en otros planetas y tras sufrir la mofa de sus amigos, regresa a casa y se encuentra un libro abierto por un pasaje que habla del contacto extraterrestre de un sabio. Animado por la coincidencia, el personaje del cuento decide iniciar su propio viaje para demostrar sus teorías.

La República del Sol se trata de una novela más filosófica y hermética, donde Cyrano satiriza sobre la sociedad y la moral francesa de su época y expone su ideología librepensadora, así como sus conocimientos científicos.

Algunas de las cosas por las que se considera a Cyrano un visionario, ademásCyrano_de_Bergerac_-_tt0099334_-_1990_-_us del uso de cohetes en los viajes espaciales, son una serie de inventos que se describen en sus obras como lo hiciera siglos más tarde su compatriota Julio Verne. Entre otras maravillas prefiguradas por la imaginación de Cyrano está una bola que contenía la luz solar a modo de bombilla para alumbrarse, un libro que contiene unos mecanismos para escuchar la voz de los autores, a modo de los modernos audiolibros, viviendas móviles cual autocaravanas o un ojo artificial con la capacidad de ver en la noche.

En definitiva, real o ficticio, Cyrano forma parte de nuestro imaginario colectivo por encarnar al hombre que muchos querrían ser. Valiente, descarado, libre, romántico, íntegro y en ocasiones un tanto solitario.

¿Qué queréis que haga?
¿Buscar la protección de un hombre importante
y, como una enredadera, trepar por un árbol
y no resistir yo solo?
¡No, gracias!
¿Ser un mandril con la vil esperanza
de obtener la sonrisa de un rostro frío?
¡No, gracias!
¿Desayunar un sapo todas las mañanas?
¿Arañarme las rodillas
y doblar mi columna vertebral
para arrrastrarme haciendo contorsiones?
¡No, gracias!
¿Que mi mano izquierda
rasque la espalda de algún potentado
poara poder conseguir una moneda
mientras la mano derecha
muerde el polvo y recibe la recompensa?
¡No, gracias!
¿Usar los dones que Dios me ha dado
para quemar incienso todo el día?
¡No, gracias!
¿Luchar para insinuar mi nombre
en las columnas de la Gaceta,
intrigar, maquinar, tener miedo,
temer que no aprecien mi talento,
ser adulador, distribuir mil cumplidos?
¡No, gracias!
¡No, gracias!
¡Y otra vez no, gracias!
En cambio,
¿cantar, reir, caminar a mi modo,
soñar, libre para ver las cosas como son,
una voz que es virilidad,
poder ir donde desee,
una palabra, un sí, un no,
componer
o luchar!

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