HACER CORTOMETRAJES

Es posible que este artículo os resulte pretencioso y arrogante, pero tengo que escribirlo y decir un par de cosas sobre el tema, porque aunque no sea un experto ni un triunfador en la materia, hay cosas que caen por su propio peso. Ya sabéis, eso que algunos llaman sentido común.

fotogramaQuiero hablaros sobre cortometrajes, y quiero hacerlo porque yo suelo grabarlos. Es más, en el lugar donde vivo hay una cierta tendencia cortometrajística.

Cuando antes os decía que este artículo puede resultar arrogante era porque yo no soy nadie dentro del mundillo. No he grabado ningún corto trascendente ni premiado, y cuando dirijo uno lo hago sin presupuesto ni alardes. Entiendo que os preguntéis quién coño soy yo para dar consejos de nada, pero ya os he dicho que hay algo llamado sentido común, y no es

Por si quedaba alguna duda

Por si quedaba alguna duda

necesario tener un doctorado en química para saber que la lejía no se bebe. Basta con que sepáis que llevo grabando cortos desde hace unos quince años, de modo que eso me da derecho a tener algo que decir, maldita sea.

Como Antequera, el pueblo en el que vivo, es un lugar en el que se prodiga la afición a grabar cortometrajes, es difícil no conocer a un par de cortometrajistas mínimo. Nadie que busque fama y reconocimiento, sólo contar alguna historia de la mejor forma posible, sin ninguna pretensión más allá del hobbie. Sin embargo he de admitir que no tengo nada en común con ellos cuando se trata de realizar cortos, y no lo digo como algo positivo o negativo. Simplemente quiero decir que no tenemos nada en común, ni más ni menos. Cuando veo los cortos que se hacen por aquí, el primer pensamiento que me viene a la cabeza es qué raro soy. Os lo voy a explicar de forma clara y sencilla: si esto fuese Hollywood, ellos serían el cine comercial y yo David Lynch o Nicolas Winding Refn.

Aunque esto suene jodidamente arrogante, lo único que intento decir es que lo que yo suelo hacer es más atípico. Ni mucho menos digo que sea mejor.

Sin embargo sí que suelo encontrar un fallo gordísimo en los cortometrajes amateur, y no sólo en los que se hacen en mi ciudad. Me refiero a que en demasiadas ocasiones, el cortometrajista tiene unas aspiraciones monstruosamente grandes para ser alguien que está grabando sin un puto pics_de_vampiros_05euro. Uno de los casos más sangrantes es el de un conocido que, hará cosa de tres o cuatro años, me contó una idea que tenía en mente para una serie de vampiros (vampiros, mal empezamos –pensé-). Por lo que me contó, aquello iba a ser un despitorre de efectos especiales (que no sé de dónde los iba a sacar), sangre y conspiraciones en las que se vería involucrado el mismísimo Vaticano (¿¿QUÉ??). Y todo eso sin presupuesto, tirando únicamente de una cámara HD, un croma y algunos amigos. Obviamente aquella “superproducción” no pasó del trailer, y menos mal, porque tenía una mala pinta que tiraba de espaldas, por no hablar de que sólo el trailer ya era un conjunto de clichés, tópicos y vergüenza ajena, y lo peor es que mientras el chaval grababa y editaba el trailer estaría pensando que aquello iba a ser la hostia, y que a los dos días lo estarían llamando de la revista Fotogramas para hacer una entrevista como joven promesa del cine fantástico español. ¡Anda y vete a tomar viento!

¿Por qué fracasó aquella serie? Porque el buen chaval quería hacer más de lo que podía, y pretendía que el presupuesto se adaptase al guión, cuando siempre debe ser al contrario, especialmente si el presupuesto es bajo o nulo. ¿Dónde vas metiendo al Vaticano, pamplinas? ¿Quién te crees que eres, Michael Bay o James Cameron?

Y no entiendo esa manía que tienen algunos cortometrajistas amateur de intentar emular a Hollywood haciendo uso de un presupuesto inexistente o que no sobrepasa los veinte euros. ¿Por qué no grabar un corto tirando de lo que tengas a mano, sin alardes absurdos ni ambiciones imposibles?

Así imagino el deportivo

Así imagino el deportivo

Cuando quieres hacer una superproducción con dos duros, el resultado es Sharknado, y no queremos que eso ocurra, ¿verdad? En cambio, cuando sabes que tienes que ajustar la historia a un presupuesto ridículo, salen cosas como Coherence o Blue Ruin. Cosas que vale la pena ver, en definitiva.

Ya os decía antes que no soy quién para dar consejos sobre esto, porque más allá de los años que llevo grabando cortos, no he llegado a nada. Pero el sentido común es el sentido común. ¿Cómo vas a hacer Avatar con mil euros? No se puede, pero hay muchos chavales que se pillan una cámara y ya creen que pueden grabar un blockbuster del copón. No, chaval, no puedes, y te voy a decir otra cosa, joven cortometrajista de gran ambición, una

Cartel de la película "Señales"

Cartel de la película “Señales”

buena historia no requiere de explosiones y efectos especiales a tutiplén, porque se puede contar algo fascinante tirando sólo de lo que tengas en casa y mucha imaginación. Y si no mira Señales, esa película de invasiones alienígenas en la que no sale ni una sola nave.

En resumen, haced todos los cortos que queráis, porque con la calidad actual de las cámaras domésticas es un pecado no hacerlos, pero no os flipéis ni tratéis de copiar lo que veis en el cine comercial americano y en los videojuegos. Tened los pies en la tierra, sed realistas y, sobre todo, sed vosotros mismos.

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