MICHAEL ENDE: LA REALIDAD DE LA FANTASÍA

D

Me gusta la literatura juvenil. Si hay una época en la que cualquier impresión queda grabada en la mente como a fuego, ésa es la adolescencia. Por eso me gustan esos libros que, cargados de valores y enseñanzas, construyen las mentes de los futuros adultos a través de la fantasía. Todos tenemos en la mente aquel primer libro que nos hizo despertar, que nos abrió paso al mundo de la lectura, y por eso hoy te voy a hablar, querido visitante del futuro, de un escritor que marcó con tan sólo dos novelas a varias generaciones de jóvenes.

Michael Ende

Michael Ende

Durante la década de los 70 del siglo pasado, Michael Ende atravesó nuestras tiernas conciencias con dos obras de arte: Momo y La Historia Interminable. Ende conoció tempranamente el sabor amargo del éxito. Y no de una manera placentera sino con la crítica más vehemente y, en ocasiones, desmedida hacia el espíritu que quiso reivindicar en sus cuentos: la fantasía. En el ambiente de los años sesenta en Alemania reinaba la reivindicación a ultranza del realismo y de textos comprometidos socialmente. Todo el resto era descalificado como literatura de evasión. Sobre todo, la literatura fantástica. Ende, obligado una y otra vez a justificarse, decidió poner tierra de por medio marchándose a Italia. Es allí donde escribió las dos historias que le dieron fama internacional.

El libro que todos aún atesoramos

El libro que todos aún atesoramos

En 1973 escribió Momo, o la extraña historia de los ladrones del tiempo y la niña que devolvió el tiempo a los hombres, para muchos el texto más interesante de su trayectoria como escritor. Su atractivo se basa en las definiciones acertadísimas de la protagonista, una niña entre ocho y doce años pero cuya edad es realmente indeterminada, y de sus enemigos los hombres grises; y en que es un relato inteligente y tenso, que mantiene hasta el final el interés, combina con acierto lo real y lo fantástico, y plantea sabiamente cuestiones de gran calado humano. Las ilustraciones del mismo Ende añaden misterio a la trama y revelan también su imaginación arquitectónica.

Los hombres grises

Los hombres grises

Momo es una niña huérfana que vive en un antiguo teatro romano. Cuidan de ella sus amigos Beppo el barrendero, y Gigi, un cuenta cuentos. Momo tiene un don muy especial: sólo con escuchar consigue que los que están tristes se sientan mejor, los que están enfadados solucionen sus problemas o que a los que están aburridos se les ocurran cosas divertidas. De repente, la llegada de los hombres grises a la ciudad va a cambiar su vida. Estos hombres hacen su propio negocio con la gente: les quitan el tiempo libre a cambio de rentabilizar sus horas. Porque prometen que ahorrar tiempo es lo mejor que se puede hacer, y pronto nadie va a tener tiempo para nada. Momo es la única que no cae en la trampa y con la ayuda de la tortuga Casiopea y el maestro Hora, guardián del tiempo y las flores horarias, devolverá el tiempo a toda la gente.

6ebBBp04QSdX4k2UxYu9NngPGWJ

Cartel del film Momo

Este libro es una invitación para reflexionar sobre el ritmo ajetreado de la vida moderna y el verdadero valor de la vida; al mismo tiempo es una crítica al capitalismo y al desarrollo sin medida que amenazan las relaciones solidarias entre las personas. Con una mezcla de realismo y fantasía, Momo es una de las mejores obras del autor, ya que marca la dualidad entre dos mundos que conviven y que muchas veces no se comprenden: el mundo sin barreras industriales ni técnicas (con su bondad, ingenuidad y tolerancia) y la sociedad industrializada y tecnificada (preocupada únicamente en valores mercantiles y de progreso).

La historia ha sido llevada al cine en dos ocasiones que, a pesar de ser bastante fieles al original, no tuvieron demasiado éxito de crítica y público. La primera, titulada igual que el libro, fue una coproducción italo/germana dirigida por Johannes Schaaf. La segunda, una película de animación titulada Momo, una aventura contrarreloj, fue dirigida por Enzo D’Alò en 2001.

Portada de La Historia Interminable

Portada de La Historia Interminable

Sin embargo es La historia interminable (1979) con la que saltó a la fama y a la discordia. El éxito superó lo previsto y, no sólo fue leída por niños y adultos sino que obligó a cuestionar nuevamente el concepto de literatura juvenil. Pese a la opinión y actitud generalizada de muchos escritores, Ende se mantuvo fiel a sus principios y a su filosofía defendiendo la literatura fantástica, la fantasía, no como una vía de escape de la realidad sino como parte integrante de la misma. La historia interminable marca, sin duda, una pauta en la historia de la literatura infantil y juvenil, y supone una renovación del género y una reivindicación del lugar que ocupan los libros para niños.

Huyendo de los abusones de su colegio, un chico regordete llamado Bastian Baltasar Bux se esconde en la librería del señor Koreander. Allí encuentra un libro en donde en la portada vienen dos serpientes mordiéndose una a la otra y cuyo título – La historia interminable – llama tanto su atención, que Bastian no duda en robarlo para poder leerlo. Es en el desván del colegio donde Bastian abre La historia interminable y se sumerge en sus páginas por primera vez.

Auryn, un símbolo de la Emperatriz Infantil, un talismán o cumplidor de deseos

Auryn, un símbolo de la Emperatriz Infantil, un talismán o cumplidor de deseos

La “otra” historia comienza con un mundo, Fantasía, cuya soberana, la Emperatriz Infantil, ha caído enferma. La desconocida y extraña dolencia de la joven está teniendo graves consecuencias sobre todo Fantasía, y es que a medida que ella se debilita, el propio mundo va desapareciendo. La Nada, el vacío, progresa a medida que la enfermedad de la Emperatriz Infantil avanza. Es entonces cuando la Emperatriz manda buscar a Atreyu, un joven guerrero a quien encomienda la misión de salvar Fantasia. Atreyu desconoce qué tiene él de especial para haber sido elegido, pero no duda ni un segundo; su valentía le llevará a los lugares más recónditos y a enfrentarse a todo tipo de peligros en busca de la cura para la Emperatriz.

Bastian no puede dejar de leer. La aventura de Atreyu le tiene fascinado. Probablemente por eso —y también porque él es un muchacho un poco cobarde y bastante patoso— tarda un tiempo en darse cuenta de que a quien necesitan para salvar Fantasía es al propio Bastian. Es de locos: el niño al que buscan en la historia es el mismo que la está leyendo. Pero, ¿cómo puede un humano entrar en un libro?

El guerrero Atreyu y Fujur, dragón blanco de la suerte

El guerrero Atreyu y Fujur, dragón blanco de la suerte

Una vez curada la Emperatriz, Bastian recibe el encargo de “pedir deseos”, es decir de imaginar nuevas cosas para poco a poco ir reconstruyendo Fantasía. Durante sus viajes por Fantasía, Bastian comete errores difíciles de subsanar con sus deseos y poco a poco se va dando cuenta que cuanto más se aleja de la realidad, más sufre fantasía, con lo que comienza a buscar el camino para salir de allí.

Cartel del film La Historia Interminable

Cartel del film La Historia Interminable

La edición del libro viene a dos tintas ayudando al lector a diferenciar el mundo de fantasía con el común. Los capítulos están conformados por las letras del abecedario ilustradas, lo que nos ayuda a imaginar el mundo de Fantasía. El lector en sí está leyendo el mismo libro que Bastian, lo acompañamos en su transformación en el mundo de fantasía, cada capítulo cuenta una historia que se va entrelazando, pues se conocen muchos personajes distintos y donde cada acto tiene su consecuencia. La extremada variedad de tiempos, espacios y personajes que pueblan las páginas de esta novela quizá sean lo más atractivo y también lo más arriesgado al tener el lector en ocasiones la impresión de que el mundo de la fantasía es efectivamente, interminable.

Esta historia te permite aprender y crecer igual que a Bastian, aprendiendo que la fantasía es un mundo en el que refugiarte si vives en la realidad. No es un mundo en el que vivir sino en el que pasar un poco de tiempo para que ni la realidad ni la fantasía nos supere. Es un libro sobre lo que significa ser niño y sobre lo que significa ser adulto. Sobre la responsabilidad que implica lo que queremos y lo que deseamos, sobre si podemos asumir el resultado de lo que deseamos y que eso marca la diferencia entre la niñez en la que no atendemos a las consecuencias y la edad adulta.

Tres películas, dos series, una ópera, un ballet y más de treinta y seis traducciones. Este es, de momento, el balance de La historia interminable. La versión más famosa es la dirigida por Wolfgang Petersen en 1984, que fue galardonada varias veces, y con la que sin embargo Michael Ende no quedó conforme e hizo quitar su nombre de la presentación.

El pensamiento de Michael Ende se apoyaba en un fuerte rechazo al materialismo, incapaz de dar cuenta de los más profundos anhelos humanos. Los hombres grises que dibujó en Momo, que luego llegaron a ser un nuevo arquetipo de malvado en tantas ficciones populares posteriores, ejemplifican ese modo de contemplar la vida que sólo valora lo que se puede pesar, medir y contar. A la vez, y como consecuencia de lo anterior, pensaba que la fantasía es un camino necesario para llegar a un conocimiento más profundo de la realidad, aunque continuamente advertía que puede ser un camino peligroso. “Cualquier puerta puede ser, en un momento determinado, la puerta de entrada al Templo de las Mil Puertas. Si el momento pasa, la puerta vuelve a ser lo que era. Por eso nadie puede entrar una segunda vez por la misma puerta. Y ninguna de las mil puertas conduce otra vez al lugar de dónde se vino. No hay vuelta atrás”. En Momo y en La historia interminable, a la vez que se reivindica el valor de la fantasía, Ende plantea la necesidad de no escapar de la realidad mintiéndose a uno mismo.

Espero haberte ayudado a descubrir otra de las múltiples facetas del ser humano, querido Visitante del Futuro. La imaginación es la otra cara de nuestra realidad. Quizás por eso la literatura es tan bella en nuestro mundo…

Anuncios