LOS GORDOS FORAJIDOS

Antes de que extermines a todos los obesos de tu mundo ideal, querido visitante del futuro, debes aprender a diferenciar a los gordos Sheriff, de los Gordos Forajidos.

Los gordos Sheriff molan porque son tersos y resplandecientes, con la piel mas tirante que el tambor de un Indio en Little Big Horn que les pillas la carrillera y parece que estuvieras pellizcando un cristal de lo hermosotes que están, que dan ganas de comérselos, si no te comen ellos a ti antes.

A los que hay que exterminar es a los Gordos Forajidos.

¿Te vas a comer ese elefante?

¿Te vas a comer ese elefante?

A Los Gordos forajidos se les reconoce porque se comen hasta la tierra del parque infantil, con los niños dentro. Porque ellos son así, Seres de Luz que necesitan acumular capas de grasa para cuando llegue el crudo invierno y puedan ir a todos lados en manga corta, aunque haga 5 Grados bajo cero, sudando como si llevaran un enano con una pistola de agua debajo de los sobacos, y dicendo “¿No hace calor?”. Porque ningún tipo de frío, por muy siberiano que sea, es capaz de atravesar esa moldura exoesquelética compuesta por los restos mortales de miles de Burger Kings y Pizza de Pizza con Pizza rellena de Pizza con carne y panceta, con los bordes rellenos de Pizza con doble de queso.

Los Gordos Forajidos hacen siempre unos ruidos como los de la camioneta aparcada de un gitano después de subir el puerto de Somosierra, que parece que se les ha reventado el radiador y llevan la tornillería desajustada y el manguito del agua chorreando. Que parece que se van a desmontar por dentro y entrar en Def Con1, caerse al suelo y acabar con las vidas de los seres humanos que se encuentren en su entorno.

Los gordos forajidos siempre preguntan si te vas a comer ese

El chino Pepín, que le invitaban a un banquete, y lloraba porque no podía comer mas.

El chino Pepín, que le invitaban a un banquete, y lloraba porque no podía comer mas.

cochinillo asado, aunque no sea tuyo, ni sea un cochinillo, si no un señor de Soria bajito. Para ellos es un cochinillo y su mente sigue una secuencia lineal: “Si parece un cochinillo, me lo como. Si no, espero a que se parezca a un cochinillo, y me lo como”. Para Los Gordos Forajidos todo es un cochinillo, menos los cochinillos que son lonchas de panceta. Con Pizza de panceta y cochinillo.

Los gordos forajidos tienen su propio campo gravitatorio. Para detectar a un gordo forajido solo tienes que tirarle una sandia cerca, si flota y describe elipses alrededor de su cuerpo, y desarrolla estaciones (Primavera, verano, otoño, invierno) a su alrededor, no te quepa duda. Estás ante un depredador de señores bajitos de Soria, con panceta.

Uno de los mayores espectáculos de la naturaleza, tras la Aurora Boreal y el Cometa Halley, es ver a un Grodo Forajido devorando un cocido madrileño.

Su madre estará orgullosa.

El gordo Fanegas merendando un solomillo de cerdo con bacon y panceta de bacon, relleno de cordero asado con panceta.

Sus fauces se convierten en una trituradora de garbanzos con el superpoder de masticar cualquier cosa que le caiga dentro… Tocino, morcilla, huesos de pollo, un Seat Panda, dos kilos de hormigón… Una vez que el olor a pan untado les llega a las fosas nasales, ya no conocen ni a su padre, un velo de sangre les cubre el raciocinio y jamás pararán hasta no ver el plato vacío.

Se han dado casos en que la ceguera catártica de un Gordo Forajido ante un plato de tocino para untar, ha sido tal, que ha llegado a comerse el parquet del suelo.

Y de postre una Pizza de vaca entera.

La única ocasión en que un Gordo forajido es aceptable, es cuando se queda atrapado en los pasillos del Metro, por que hay que untar de sebo las paredes para desatascarle, y, claro, al olor de la grasa, se vuelve peligroso e irracional y parece un perro Carlino intentando comerse las paredes y a los Bomberos que le están ayudando.

Sin en cambio el resto del tiempo los Gordos Forajidos son seres peligrosos que se comen a los niños sin pelar para el desayuno.

Un gordo Forajido en el Metro, necesita doce asientos para él

El tradicional encierro de Gordos Forajidos, declarada de interés nacional para focas.

El tradicional encierro de Gordos Forajidos, declarado de interés nacional para focas.

solo, y cuando se sienta vuelve a hacer los ruidos de furgoneta gitana subiendo a Somosierra. Usan siempre un pañuelo de trapo que se sacan de vete tú a saber dónde y se frotan la cara como si tuvieran un “Rasca”de la ONCE pegado a la frente y dicen:

Orrnff… Orrrnnnff” que es como follan los manatíes.

En la localidad Vallisoletana de “Onrrubia de la Matas”, organizan una vez al año el encierro de “Gordos en un bufet libre, en el que los mozos del pueblo corren delante de Gordos Forajidos hacia el Bufet Libre de la Taberna de la Blasa. Esta festividad, al igual que los San Fermines, suele terminar con varios heridos por asta de gordo, e incluso desapariciones de jóvenes que tropiezan en la “Curva de la Panceta” y son devorados sin compasión por las bestias.

De modo, estimado Visitante del Futuro, que si ves un Gordo Forajido… Mátalo… Mátalo antes de que se coma los huevos…

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