BABY FARMING (II). Los infanticidios masivos

Hace unos días narré qué fueron las “baby farms” y por qué surgieron estas instituciones de crianza masiva de niños en la época victoriana. Pues bien, hoy descubriremos la cara más oscura de esta historia.

894085Margaret Waters fue la primera mujer denominada por la prensa “baby farmer”. Cuando enviudó, se convirtió en “granjera” para ganarse la vida. Parece que en un principio cobró 10 libras para acoger a un bebé, y luego lo vendió a otro baby farmer por 8 libras. Rápidamente se dio cuenta de que había una manera mucho más fácil de hacer dinero. Se quedaba el dinero cobrado íntegramente, sedaba a los niños con grandes dosis de láudano, muriendo éstos de hambre, rápidamente y en silencio. Las declaraciones de la policía cuando la capturaron son estremecedoras:

Media docena de pequeños bebés yacían juntos en un sofá, sucios, hambrientos, y drogados por láudano.

Se sabe que al menos 16 niños murieron a sus manos, pero se sospecha que cometió muchos otros asesinatos. Los bebés rescatados por la policía murieron casi todos como resultado del tiempo que estuvieron con Mrs. Waters. Fue juzgada por asesinato, declarada culpable y condenada a la horca. Su ejecución, el 11 de octubre de 1870, fue la primera de un baby farmer en Inglaterra.

Este caso inspiró la aprobación de la Ley de Protección de la Vida del Infante en 1872 (Infant Life Protection Act). No fue suficiente. Lamentablemente, el terror no había hecho otra cosa que empezar… en el Reino Unido 6 granjeras fueron ahorcadas por infanticidio entre 1870 y 1909.

Amelia-Dyer

Amelia Dyer

Una de las regentes de este tipo de establecimientos fue Amelia Dyer. Amelia era una joven enfermera que se enteró, en el hospital donde trabajaba, de la existencia de este tipo de lucrativos negocios y decidió, junto a su marido, montar uno en su propia casa. Su posición acomodada y el hecho de ser enfermera, le sirvieron para conseguir bebés con los primeros anuncios que puso en el periódico. Aunque ella prefería los bebés con pago único y posterior adopción con otro pago, la mayoría de los bebés que le llegaron fueron en acogida y pagos periódicos; aquello suponía una casa llena de niños a los que había que alimentar y cuidar. Era demasiado trabajo… dejó de alimentarlos y para tenerlos tranquilos les administraba el jarabe de la señorita Winslows -una especie de Apiretal o Dalsy de la época que contenía sulfato de morfina, cloroformo y heroína-. Lógicamente, muchos niños enfermaron y murieron. Gracias a las sospechas y la denuncia de un médico que certificó la muerte de varios niños, en 1879 fue detenida y condenada a seis meses de reclusión… no por homicidio sino por negligencia.

Jarabe de la señorita Winslows

Jarabe de la señorita Winslows

Tras cumplir la sentencia, se mudó a otro condado y comenzó a utilizar alias como Mrs. Harding o Mrs. Smith y volvió al negocio con su hija Mary Ann. Ahora sólo aceptaría pagos únicos para adopción. Tras recibir el pago de 10 libras y al bebé, se deshacía de éste estrangulándolo con una cinta blanca hasta asfixiarlo. Y, claro está, sin certificado médico de defunción… hacía paquetes y los arrojaba al río Támesis. En 1896, uno de esos paquetes fue encontrado por un barquero con los restos de un niño y lo denunció a la policía. Al poco tiempo apareció otro paquete y con las evidencias encontradas entre los cuerpos de los bebés llevaron a la policía hasta Amelia Dyer.

Barqueros del Támesis encontrando un bebé muerto

Barqueros del Támesis encontrando un bebé muerto

Cuando entraron en la casa, todo apuntaba a que allí se había producido un asesinato en masa: cartillas de vacunación, un rollo de cinta blanca, ropa de bebés, recortes de anuncios en periódicos… y, sobre todo, un fuerte hedor a carne putrefacta proveniente de la despensa de la cocina. Antes las evidencias, Amelia confesó. Durante sus tres semanas en la celda de los condenados, llenó cinco libros con su “última confesión, verdadera y única” en la que admitía toda su culpa exonerando a su hija. El 10 de junio de 1896, con 57 años, fue ahorcada. Aunque ni mucho menos se encontraron todos los cuerpos, por las pruebas encontradas y los 30 años ejerciendo esta miserable profesión, se calcula que pudo haber asesinado entre 300 y 400 niños.

Dos años después de la ejecución de Dyer, los trabajadores ferroviarios encontraron un paquete abandonado en un vagón en el que encontraron una niña de menos de un mes aún con vida. Era el bebé de una viuda que lo había entregado a una tal señora Stewart por 12 libras. Se cuenta que la misteriosa Mrs. Stewart era Mary Ann, la hija de Amelia. Nada se pudo probar…

Artículo sobre los hechos de Minnie Dean

Artículo sobre los hechos de Minnie Dean

También es muy conocido el caso de la neozelandesa Williamina -Minnie- Dean (conocida como la Bruja de Southland). Dean cuidaba niños por una cuota dineraria desde finales de la década de 1880 en su casa rural. En todo momento hubo un máximo de nueve niños menores de tres años a su cargo. Un bebé de seis meses de edad murió en 1889, y dos años más tarde, un bebé de seis semanas de edad murió de inflamación de las válvulas del corazón y congestión en los pulmones. La investigación llegó a la conclusión de que los niños estaban bien cuidados, pero que los locales eran insuficientes. Pero la policía siguió investigando y descubrió que ella seguía buscando niños para acoger y había intentado, sin éxito, formalizar pólizas de seguros de vida a nombre de algunos de ellos.

En 1892 la policía averiguó que Minnie había adoptado un bebé de tres semanas de edad por 25 libras. La encontraron en una casa de huéspedes, con el niño vestido con ropa muy sucia y alimentado con una botella de leche agria y cuajada. Aun así, tampoco en esta ocasión fue detenida.

Minnie Dean

Minnie Dean

Pero en 1895, ocurrió lo inevitable. El 2 de mayo, un guardia de ferrocarril vio a bordo de un tren a Minnie Dean transportando un bebé y una sombrerera. En el viaje de regreso se dio cuenta de que sólo llevaba la sombrerera. Después de una búsqueda infructuosa, la policía decidió rastrear el domicilio de la sospechosa. Desenterraron en su jardín los cuerpos recientemente enterrados de dos bebés y el esqueleto de un niño mayor (quien más tarde afirmó Dean que había ahogado). Una investigación determinó que uno de los bebés había muerto de una sobredosis de láudano. Minnie fue declarada culpable de asesinato y condenada a muerte el 12 de agosto, ganándose el dudoso honor de ser la única mujer que ha sido ejecutada en Nueva Zelanda.

¿Es el instinto maternal una farsa? Habiendo negocio de por medio, me temo que sí…

Hermana CASIOPEA

Hermana CASIOPEA

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