SOMOS MAS FINOS…

Hasta los proboscidios son capaces de usar un retrete.

Hasta los proboscidios son capaces de usar un retrete.

Los humanos nacemos, a diferencia de todos los animales o casi todos, bastante inútiles. No podemos hacer prácticamente nada, por eso nuestros progenitores o quienes se precien nos enseñan las cositas necesarias para una supervivencia-convivencia en la sociedad. Si, somos sociales con excepciones, pero eso será en otro capítulo

Aprendemos a comer, beber, hablar, andar… con unas normas comunes, básicamente para no joder al personal que nos rodea. A orinar y defecar no es que se nos enseñe, porque viene de serie, pero sí se nos educa a hacerlo de una determinada manera para lo mismo que antes, no joder al personal…

Cuando vamos a casa de familiares o amigos, utilizamos los aseos sin-titulo-1como si fueran nuestros, con cuidado, puesto que la confianza dicen que da asco y no queremos que nos saquen los colores por dejar el váter lleno de gotitas de orín o el clásico frenazo de mierda, si señoras y señores, mierda, por mucho que parezca praliné, no lo es. Pero, ¿qué sucede cuando salimos a la calle? ¿Acaso se nos olvidan los tiempos verbales, el vocabulario, andamos a gatas o comemos restregándonos los alimentos por la cara? Da igual el lugar donde nos encontremos, un restaurante, un tren, un avión, un museo, no importa. El caso es que por alguna extraña razón olvidamos lo aprendido, quizás determinados lugares despiertan ese puerco virtuoso que algunos llevan dentro, y dando rienda suelta a la creatividad más escatológica dejamos una (llamémosla) obra de arte, normalmente sin firmar, en ese lugar que hemos determinado como “espacio de talento”.

bano-tren-japonSabemos de sobra que eso no se limpia solo y puesto que la robótica todavía no está tan avanzada como para que se encargue de los trabajos que no queremos hacer los humanos, la limpieza de estos lugares la realizan otras personas como nosotros y muchas veces sobrepasa con creces lo entendible como “mantenimiento de los baños”, llegando al nivel “jaula” de cualquier zoológico. Da lo mismo, pobres que ricos, con estudios o sin ellos. La gente se sigue cagando fuera. El “cerdismono conoce género ni clase social ni edad, alguien vendrá a quitar mi mierda. Da igual lo que nos hayan enseñado, se nos olvida cuando no es nuestro templo en el que oramos.

¿Y ese complejo mecanismo para que una cantidad de agua desaloje

Cagar sin control, puede dar lugar a situaciones como esta...

Cagar sin control, puede dar lugar a situaciones como esta…

lo ahí mismo depositado? Podemos encontrar una botella del licor que nos gusta entre cientos de ellas simplemente mirando el escaparate que suele haber en los bares, pero cuando se trata de acertar en la cisterna parece que se está intentando resolver la Conjetura de Hodge o sea, que ahí se queda.

Nos erguimos como adalides de la finura cuando alguien se encuentra un pelo en la sopa, o se le escapa un pedo, porque no es el lugar, pero las heces y el orín ¿fuera del váter si vale?

Así que me cago en la estirpe y maldigo a todos y todas los que salen de los baños públicos pensandoenga, pa ́l siguiente, ahí dejo un Pollock” (con todos mis respetos a Jackson).

Lo dicho, SOMOS MAS FINOS… …QUE EL PELLEJO DE LA MIERDA.

Por:
Beix Pi  

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